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POR Denisse Cupa

Diciembre está lleno de compromisos de fin de año, cenas de trabajo, reuniones familiares, salidas con los amigos, etc., donde el común denominador es la comida y los excesos.

Luego, es normal que al llegar enero, nos encontremos con una serie de cambios físicos que se reflejan en la báscula, los cuales por supuesto queremos eliminar cuanto antes. Nos decidimos a hacer todo tipo de cambios en nuestro ritmo de vida, cambiamos de alimentación, comenzamos a hacer ejercicio y tenemos la motivación a tope, pero lamentablemente esto no continua con el paso de los meses. Antes de llegar a abril, toda la motivación desaparece y para ese momento ya le habrás regalado miles de pesos al gimnasio por esa anualidad.

Tranquilo, no eres el único, ese trayecto lo hemos pasado todos en algún momento de nuestra vida, pero puedes ayudarte a combatirlo, siguiendo los pasos que te describo a continuación:

1. Elige una actividad que te guste

A muchas personas les aburre el gimnasio y les gustan más las actividades al aire libre. A otras por el contrario les gusta tomar clases variadas e intercalar sus entrenamientos de natación con algunos de yoga. Escoge una actividad que disfrutes hacer, solamente así te sentirás motivado a continuar. Algunos dirán, Denisse, ¿qué pasa cuando NINGUNA actividad me gusta?, bueno, en ese caso deberás identificar y hacer un análisis de las razones personales que te hacen rechazar el ejercicio, pues regularmente son inseguridades que puedes trabajar y vencer.

2. Déjate de excusas

Frases como “no tengo tiempo” o “el ejercicio no es para mí” sirven únicamente para sabotear tu propósito. Las excusas sirven para despojarte de culpas eventuales y funcionan para darle una solución falsa a un problema; la frase “no tengo tiempo” es en realidad un “tengo problemas para ser disciplinado u organizado”. Enumera todas las excusas por las cuales no has logrado ese propósito y busca la manera de evitarlas o resolverlas.

3. Dosifica tu energía

La mayoría fracasa en su intento por lograr un hábito porque inician con una energía descontrolada, lo cual hace que sus percepciones sean incorrectas, es decir, con el paso de los meses vemos ese objetivo como imposible de alcanzar. Sé realista en tu objetivo y concéntrate en pequeños esfuerzos que puedas realizar poco a poco. No te aceleres.

4. Establece objetivos alcanzables

Comenzar a hacer ejercicio con la única intención de lograr el cuerpo deseado seguramente te llevará al abandono de la actividad, como ya te ha ocurrido antes. Los resultados son proporcionales a tu esfuerzo, es decir, no obtendrás resultados mágicos en un mes.

CupaTip: La mejor manera de hacer del ejercicio un hábito es teniendo en cuenta que lo haces primeramente por salud.

5. Establece una rutina

Es importante formar todo un ritual para ese propósito, desde asignar un horario, escoger el lugar y adquirir la ropa adecuada, hasta brindar un reforzador positivo o recompensa después de haber realizado una serie de esfuerzos. El reforzador positivo funciona como premio y produce una mayor probabilidad de que vuelvas a hacer esa acción. Puedes tomarte fotografías y utilizarlos como estímulo visual de tus esfuerzos y resultados, así como elaborar un calendario en el cual puedas llevar registro de tus metas.

Tú también puedes disfrutar de una vida en movimiento, cambia tu chip y decídete a hacer un cambio verdadero, verás que cumplir ese propósito es en realidad muy fácil.

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