prolife

POR Max Navarro

Europa ha sido la responsable de crear una forma de pensamiento que ha derivado en la cultura dominante del mundo, hasta inicios del siglo XXI.  A través de su periodo clásico, el medioevo y el renaci...

Europa ha sido la responsable de crear una forma de pensamiento que ha derivado en la cultura dominante del mundo, hasta inicios del siglo XXI. A través de su periodo clásico, el medioevo y el renacimiento, Europa consolidó al menos 21 culturas diferentes, con lenguaje, creencias y cosmovisión incomparables pero unidas a la vez por un hilo conductor heredado de su propia condición de pertenecer a un mismo territorio, el continente europeo.

Ahora  se está desmoronando, y parece que es evidente lo impensable, el colapso del pensamiento occidental y el renacimiento del mundo oriental como la nueva cultura dominante en el planeta para los siguientes siglos.

Pero no es la primera vez que parece que nuestra cultura se derrumba, recuerde usted que Europa es lo que ha sido, gracias a un imperio que logró evitar que el mundo islámico se hiciera dueño de ese continente, Bizancio por poco más de mil años, desde su fundación en el 330 a.c. hasta el año de 1,453 en donde cae a manos de los turcos,  logró contener que las hordas asiáticas e islámicas  lo tomaran en posesión, tiempo suficiente para que las naciones europeas se consolidaran poblacional, económica y culturalmente.   Europa y el pensamiento occidental tienen una deuda histórica con el imperio bizantino.

Ahora, la civilización occidental está al borde de un colapso como el de la antigua Roma o como el mismo Bizancio, porque la generación moderna no quiere la responsabilidad de tener y educar a los niños. Han elegido tener lindos departamentos en las grandes ciudades como Paris, Estocolmo, Madrid y Bonn y debajo de ellos un Mercedes o un BMW (está claro que es más “chic”, tener un descapotable que lidiar con niños fastidiosos, no?). Se han olvidado de su propia responsabilidad histórica para mantener y enriquecer, en un modo profundo, su propia cultura.

Estas últimas generaciones, han sido en verdad afortunadas, nunca antes en la historia de la humanidad hubo tal cantidad de conocimientos, herramientas y tecnología, ahora se ha trivializado lo realmente importante, ahora las nuevas generaciones quieren disfrutar de la banalización de su cultura, mediante el consumo de marcas y estilos de vida artificiales con el menor esfuerzo posible y lo vamos a pagar caro. 

La falta de interés en el concepto de “tener y tejer una familia”, la creciente brecha entre ricos y pobres, en donde los primeros sienten desdén por los segundos y en donde los gobiernos han sido tomados por personajes vacíos de valores y carentes de pasión hacia su propia sociedad, son el caldo de cultivo para una transformación de alcances inimaginables en la historia contemporánea de la humanidad.

Europa ya no es Europa, es Eurabia, una colonia del Islam, donde la invasión islámica no procede sólo en un sentido físico, sino también en un sentido mental y cultural.                  

Oriana Fallaci

El continente europeo da síntomas alarmantes de todo esto,  vea usted: las tasas de nacimientos son negativas en muchos de sus países o alcanzan en el mejor de los casos tímidas tasas de crecimiento.  En Europa mueren más personas que niños que ven la luz y lo compensan con una inmigración, sobretodo de África, para tapar el hoyo en puestos de trabajo indeseables para los europeos. Con las consecuencias ideológicas inherentes a esto mismo.

Europa va a morir por esto, porque los países europeos sólo pueden mantener su población por niveles sin precedentes de inmigración, con todo y sus consecuencias.

Pero, lo mismo está empezando a suceder en América y en México, vea usted: índice de natalidad en constante decrecimiento, migración de países asiáticos y centroamericanos a nuestras ciudades y barrios, polarización de la sociedad derivado del diferencial de ingreso económico entre unos y otros, además una evidente apatía por entender, defender y apasionarse por nuestra propia cultura.

Hay señales de que Alá concederá la victoria islámica en Europa, sin espadas, sin armas, sin conquistas. Los 50 millones de musulmanes que viven en Europa lo convertirán en un continente musulmán en muy poco tiempo.                           

Muammar  Gaddafi

Finalmente soy optimista, la historia nos ha enseñado, que en cada fin de ciclo cultural, la nueva cultura ofrece cambios que mejoran las condiciones de vida de las personas, creo que ahora es preciso redefinir lo que entendemos como “mejorar las condiciones de vida de las personas” con otra óptica, ya que definirla con nuestra visión occidental, evidentemente, ha sido limitada y errática.

 

 

 




NOTAS RELACIONADAS