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La expectativa de vida cada vez es mayor: actualmente en México es de 74 años. El envejecer hace que los órganos vayan perdiendo su función y aumenten las enfermedades crónico degenerativas. La obesida...

La expectativa de vida cada vez es mayor: actualmente en México es de 74 años. El envejecer hace que los órganos vayan perdiendo su función y aumenten las enfermedades crónico degenerativas.

La obesidad, la diabetes y la hipertensión arterial causan problemas cardiovasculares, enfermedades renales y hepáticas, lo que ocasiona disfunción del corazón, insuficiencia renal y cirrosis hepática. Estas enfermedades son crónicas, progresivas e irreversibles, llegando a la fase terminal, y la única solución es un trasplante del órgano afectado. Somos el país con más obesidad en el mundo: el 30% de la población padece de hipertensión arterial y el 10-15% diabetes mellitus.

En el país hay más de 18 mil personas en lista de espera que necesitan un órgano. La necesidad de órganos va en aumento en el mundo y en México. 10 mil personas están esperando un riñón y sólo se hacen 2 mil 700 trasplantes del mismo, 7 mil 200 trasplantes de córnea, 391 de hígado y 45 de corazón. Cada año, la lista de espera crece más rápido que la de trasplantes que se hacen por falta de donadores y cultura de la donación en la población.

Hay dos formas de donar órganos: en vida y al fallecer

Para donar en vida tienes que ser mayor de edad (18 años), y puedes donar riñón y la mitad del hígado. El resto de los órganos solamente al momento de fallecer, que puede ser de dos formas: por muerte encefálica (muerte del cerebro), o por paro cardiaco. Los órganos vitales (corazón, pulmón, riñón, páncreas), tienen que ser donados en muerte encefálica, porque el corazón debe estar latiendo, para que los órganos estén funcionando (artificialmente) y sean útiles.

En el caso de paro cardiaco, se toman las córneas, huesos, tendones, cartílago y válvulas. Faltan donaciones en nuestro país, todos podemos necesitar un órgano en algún momento de nuestra vida. Piensa y decídete, solidarízate, los órganos no se entierran, se trasplantan, sólo tienes que manifestarlo a tus familiares o sacar tu tarjeta de donador. Trasciende dando vida después de la muerte. Sé un donador.




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