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POR Max Navarro

Wal-Mart tiene más de 10.500 tiendas en 15 países… es el mayor empleador privado del mundo, tiene más de 2 millones y medio de empleados. Es la tienda que más vende en el planeta tierra pero, ¿qué pa...

Wal-Mart tiene más de 10.500 tiendas en 15 países… es el mayor empleador privado del mundo, tiene más de 2 millones y medio de empleados. Es la tienda que más vende en el planeta tierra pero, ¿qué pasó en Alemania?, ¿por qué salió hace 7 años y vendió todas sus tiendas?

Cuando la cadena intentó posicionarse en Alemania con su lema: “Ahorras dinero y vives mejor”, la sociedad y sus leyes que son de las más robustas del mundo, decidieron no ceder paso al gigante de Sam Walton, fundador de Wal-Mart.

Estudios que realizaron en Alemania, indican que cada que se abre un Wal-Mart de 8,000 m2 de piso de venta, cierran en promedio 212 pequeños locales comerciales y de servicios, los cuales cada uno de ellos emplea en promedio a 2.6 personas. Quedando sin empleo más de 500 alemanes, muchos de ellos, dueños de su pequeño negocio.

Los alemanes son muy persistentes en sus tareas y objetivos, son una nación con altísimos estándares de productividad y sin duda lideran en Europa muchas industrias. En caso de que un producto local falle, exigen enérgicamente a los dueños calidad ya que “Made in Germany” es una cuestión de orgullo y patriotismo. Las marcas locales Alemanas son conocidas por ser de alta calidad: Bosch, SIEMENS, Mercedes Benz, BMW, Porsche, Volkswagen, Osram, Playmobil, son algunos ejemplos.

El refresco de cola más popular no es Coca Cola, el ganador se llama Fritz Cola Hamburg, una marca de refresco de cola local con etiqueta de papel y sabor tradicional, lo mismo sucede con los cereales, las cervezas y los servicios.

Cuando Wal-Mart les dice a los alemanes “Ahorras dinero y vives mejor”, ellos entran a la tienda y perciben muchos productos a bajo precio pero carentes de calidad, esto para la cultura alemana no tiene sentido, se sienten embaucados.

Por otro lado, las políticas de la multinacional no fueron bien aceptadas. No fue bien visto, por ejemplo, la “línea de denuncias anónima para delatar faltas al reglamento”. En Alemania nadie te checa si haces las cosas bien o mal, los soplones no son bien vistos por la trasnacional. También fue rechazado por la sociedad el punto que prohíbe que dos empleados de la misma empresa tengan relaciones amorosas.

Fue muy criticada por los alemanes la política de contratar a gente mayor para abrir las puertas y dar la bienvenida a las tiendas. Para esta sociedad los adultos mayores tienen un lugar de respeto por su colaboración al país así como su conocimiento adquirido, eso de abrir puertas denota ambas cosas, no es ético darles trabajo por lástima.

Seguramente hubo acciones ocultas para presionar a la empresa insignia americana a salir del suelo alemán. Hay muchas historias de lo que sucedió que rayan en la ficción, el dato duro es que a través del Deutsche Bank, se le presiona para vender su posición en Alemania, en un acontecimiento inédito para el gigante americano.

La reflexión para México es enorme, Walmex es el líder de autoservicios en el país, sin duda muchas de las tiendas han hecho cerrar miles de pequeños negocios, pero nadie ha dicho nada al respecto y no está en la memoria colectiva mexicana esta razón que fue el motor que obligó su salida en alemania.

Nuestras autoridades deben actuar ya de manera inteligente, deben de mesurar el crecimiento de las llamadas Big Killers (las cajas de autoservicio en formato grande) en beneficio de buscar un equilibrio para las pequeñas tiendas y proveedores de servicios. Las llamadas MIPYMES generan más empleo y de mejor calidad que los empleos que generan las grandes cadenas de autoservicio.

Ahora, la mayoría de países en Europa aprobaron una serie de leyes que obliga a que las grandes tiendas de autoservicio se construyan a 15 millas fuera de la mancha urbana de cada ciudad. Con estas leyes tratan de impulsar a los pequeños comercios de barrio a que tengan una oportunidad mejor de subsistir, la idea es que entre semana, los consumidores se provean de sus artículos en tiendas de pequeño formato y el fin de semana, que es cuando tienen más tiempo, puedan ir “fuera de la ciudad” a comprar el abasto de la semana o quincena equilibrando la oferta del comercio de gran formato y del pequeño a la vez.

 




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