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POR Salvador Tobías

Conforme ha pasado el tiempo, el hombre ha ido cambiando sus hábitos de vida ante una sociedad cada vez más permisiva a distintos comportamientos, dando lugar a una evolución en su forma de comportarse y...

Conforme ha pasado el tiempo, el hombre ha ido cambiando sus hábitos de vida ante una sociedad cada vez más permisiva a distintos comportamientos, dando lugar a una evolución en su forma de comportarse y vestirse. Las tendencias han ido en constante desarrollo permitiendo que se abran nuevos mercados para los diferentes tipos de consumidores que existen actualmente, desde el hombre demasiado preocupado por su imagen y verse siempre perfecto, hasta el que jura que no le importa y tiene un estilo tan marcado que acaba siendo un estereotipo más.

Neosexual

El neosexual puede ser descrito por las mujeres de nuestra década como el tipo de hombre ideal, aquel que hace un balance perfecto entre sensibilidad y masculinidad, está en buena forma física, hace ejercicio y se preocupa por su imagen sin pasar horas en el gimnasio o arreglándose; se viste bien, manteniendo un look casual y trata a las mujeres sin miedo de expresar sus emociones por querer hacerse el rudo. Actores como Hugh Jackman y el español Javier Bardem han sido referentes de este.

Retrosexual

Siempre habrá quien prefiera mantener los comportamientos y vestimentas de otras épocas, ya que para el mantener una apariencia natural y varonil (sin ser machista) es lo más atractivo para una mujer. El retrosexual adopta posturas clásicas y rituales de galantería que eran típicos de otras décadas, además mantiene hábitos de cuidado personal como asistir a barberías y sastrerías; apreciando en él objetos como tirantes, pañuelos, pajaritas y corbatas, así como trajes confeccionados con cortes clásicos que son bien aceptados en protocolos sociales y profesionales.

Lumbersexual

¿Te has preguntado por qué cada vez hay más hombres que parecen leñadores en tu ciudad? Esto se debe a una tendencia que en los últimos años ha tomado cada vez más fuerza, donde el hombre hace uso de su completa masculinidad con un look descuidado y desenfadado, sin embargo, si nos fijamos bien nos daremos cuenta que nada está dejado al azar y todo está perfectamente combinado. El lumbersexual se distingue por llevar botas industriales, jeans, playerita blanca y la típica camisa de franela, con un vello facial que hace imposible que pase desapercibido, con grandes barbas y bigotes perfectamente estructurados y cuidados.

Metrosexual

Cómo olvidar este término que surgió en los noventas y que escuchábamos todo el tiempo, relacionándolo inmediatamente con el famoso futbolista David Beckham; el cual etiqueta al hombre que se permite abrazar su lado femenino sin poner en entredicho su masculinidad. El metrosexual es aquel que pasa horas en el espejo, cuida su imagen con pesadas rutinas de ejercicio, utiliza cremas antiarrugas para mantener un rostro brilloso perfectamente rasurado y su ropa está tan bien combinada, planchada y limpia que parece que todos los días lo sacaron de una revista de moda.

Normcore

Hace poco nació esta etiqueta para el hombre que se opone a la neurosis colectiva de siempre estar a la moda, con ropa que cuesta a veces más de lo que se puede pagar. El normcore compraba en la tienda que él prefería y sacó básicos como jeans viejos y playeras para combinarlos con algunos sneakers. Esta liberación duró muy poco porque al convertirse en algo trendy fue un fenómeno irónico, ya que a pesar de no querer estar a la moda, hoy lo está.

Estos son solamente algunos de los tipos más populares de hombres que existen actualmente, ya que a diario salen nuevos términos que permiten a la industria de la moda volver a sorprendernos, ¿tú con cuál te identificas?




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