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POR Max Navarro

¿Qué ser humano representa los más altos atributos en este mundo moderno?,  ¿quién? En los dos números anteriores de Pro Magazine, he abordado el tema de quién debería tener el honor de llamars...

¿Qué ser humano representa los más altos atributos en este mundo moderno?,  ¿quién?

En los dos números anteriores de Pro Magazine, he abordado el tema de quién debería tener el honor de llamarse el Leonardo Da Vinci de nuestra época. Stephen Hawking y Steve Jobs fueron los dos primeros candidatos analizados en la reflexión anterior, hoy expongo los últimos 2 nominados.

A los 12 años escapo de San Petersburgo rumbo a Crimea, ahí estudio secundaria, a los 20 años abandona Rusia y se escapa a los Estados Unidos… Ayn Rand siempre fue una mujer de profundas convicciones. Detestaba Rusia, sobre todo desde la Revolución de 1917, que había expropiado a su padre su negocio de farmacia y empeorado aún más sus condiciones de vida. Conociendo Nueva York por las películas estadounidenses, Ayn Rand tenía muy claro que quería emigrar hacia la tierra que le diera posibilidad de libertad de pensamiento.

Considerada por muchos pensadores la nueva Aristóteles, Ayn Rand escribe sólo tres obras literarias que dan forma a su pensamiento filosófico: Los que vivimos, El manantial y La rebelión de Atlas.

El producto de su postura filosófica se define como objetivismo. El objetivismo es un sistema filosófico el cual propone que existe una realidad independiente de la mente del ser humano, que éste está en contacto con dicha realidad a través de la percepción de los sentidos y que adquiere conocimiento procesando los datos de dicha percepción por medio de la razón.  Que el propósito moral de la vida es la búsqueda de la felicidad. Que el único sistema social acorde con este fin es el capitalismo puro, llamado también capitalismo laissez-faire y que el fin del arte en la vida humana es la transformación de las ideas metafísicas en una forma física (obra de arte) que se pueda comprender y a la que se pueda responder emocionalmente.

Para Rand, el egoísmo es una virtud y cualquier forma de altruismo es inmoral. El egoísmo es una virtud basada en la razón y en la reflexión. El altruismo, sin embargo, es  una filosofía según la cual un individuo no debe vivir para sí mismo, sino para otro, lo cual es deshonesto. Ella veía esto como un atentado contra la autoestima y lo diferenció claramente de la generosidad, la amabilidad y la compasión que una persona puede sentir hacia otras sin dejar de quererse a sí misma.

Amada por unos y odiada por otros, Ayn Rand es una mente preclara y brillante en el caos intelectual de nuestra época.

 

A los ocho años ingresó a la Escuela de Bellas Artes de Valencia.  A los 13 años, su familia lo envió a París para especializarse en dibujo y escultura. De regreso a Valencia, tras asistir a clases nocturnas en la Escuela de Bellas Artes y Oficios de Burjasot, Santiago Calatrava inició en 1969 la carrera de Arquitectura. En 1983 ejecuta su primera obra: la estación de ferrocarril de Stadelhofen, en Alemania, y asombra al mundo con su plástica, alejada de cualquier otra tendencia arquitectónica.

Inicia una serie de proyectos espectaculares que acaban con un gran conjunto arquitectónico en su ciudad natal, la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, en España. Una colección de edificios soberbios para activar la industria turística en una ciudad conocida solamente como productora de naranjas aromáticas. Este conjunto arquitectónico lo presupuestó Calatrava en 150 millones de Euros, acabo costando 625 millones y el conjunto tuvo fallas en la ejecución de las obras que ha derivado en goteras, fracturas e inundaciones.

De la admiración y reconocimiento mundial, pasó a la crítica y enfurecimiento de sus propios conciudadanos, Calatrava desde esa obra es considerado o genio o estafador.

Igual que le sucedió a Leonardo Da Vinci, Calatrava tiene a la Santa Inquisición moderna  encima de él. Multidemandado por varios de sus clientes, el español contemporáneo más reconocido y prestigiado, camina entre la admiración y el desprecio de las multitudes. Los medios se han encargado de hacerlo héroe y villano al mismo tiempo.

Sus obras son simplemente admirables, con una estética orgánica, pura, precisa, ha logrado recorrer la frontera del conocimiento humano tanto en lo estético como en lo técnico. ¿Quién osa construir cantilievers de 28 metros de longitud? (nuestro ingenieros tiemblan con uno de 6 metros).

¿Quién se atreve a darle movimiento a un edificio?  "El movimiento le da una dimensión agregada a la forma arquitectónica, lo hace un ser viviente”, dice Calatrava… ¡y lo construye!

Su primer trabajo en los Estados Unidos fue la extensión del Museo de Arte de la ciudad de Milwaukee. Calatrava diseña el acceso al museo con dos enormes alas de acero y cristal que dan la bienvenida al visitante abriéndose majestuosamente cada mañana. Ninguna empresa en el mundo pudo presentar un prototipo de trabajo que garantizara el éxito del diseño de Calatrava, así que él se convirtió en un ingeniero con licencia en el estado de Wisconsin y asumió el control de esa parte de la obra. Fabricó las piezas en España y envió 100 toneladas de estructura de acero de sección variable articuladas a Milwaukee, con la ayuda de un avión de transporte soviético. Cuando la nueva adición del museo abrió formalmente en octubre de 2001, el New York Times dijo: "es una obra que quita el aliento, una exquisita fusión de los entornos naturales y construidos y un recordatorio de lo que la arquitectura tiene capacidad de hacer."

Concibe sus diseños en servilletas, calcula sus estructuras personalmente, su estética es orgánica, ordenada, natural.  Su analogía permanente son las estructuras óseas de los seres vertebrados, replica a la naturaleza. Se cree Dios, dicen sus detractores… su lógica es implacable.

Su última gran obra es la Estación del Metro en la zona cero en Nueva York, magistral espacio que recibe a los usuarios del metro, destaca su elegante diseño en medio de enormes y vetustos edificios en la gran manzana.

Es arrogante y egocéntrico, no admite sugerencias ni críticas. Es políticamente incorrecto pero es innegable que plástica y técnicamente es brillante. Habla 11 idiomas y no sabe conducir un automóvil.

A manera de conclusión:

Stephen Hawking es una mente brillante dedicada profundamente a la ciencia, sólo a la ciencia… Steve Jobs orientó su talento al liderazgo de equipos científicos, artísticos y mercadotécnicos, Ayn Rand estructuró una filosofía dedicada a la libertad individual del espíritu humano, tan necesaria hoy y siempre, y finalmente Santiago Calatrava recorre el conocimiento en la arquitectura ligado al arte respetando el diseño de la naturaleza.

El Leonardo Da Vinci de nuestra época debería ser un artífice orientado a enaltecer la condición humana mediante la búsqueda de la verdad a través de la ciencia, el arte y la filosofía. Sólo el conjunto de estos cuatro personajes podría igualar el linaje de Leonardo.  

 

 

 

 




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