probusiness

POR Salvador Zermeño

¿Sabías que la arquitectura mexicana es reconocida en el mundo?

Con un rico pasado prehispánico por su integración al contexto natural y búsqueda del orden cósmico, continuando con sus templos-fortaleza y de didáctica espiritual del siglo XVI, un barroco de profundidad cultural y artística; un neoclásico a la luz de la razón y un nacionalismo a principios del siglo XX que refleja los valores de la Revolución Mexicana.

El siglo XX se desarrolla con el funcionalismo como estilo; es el maestro José Villagrán que desarrolla una obra sin ornamento de valores expresivos y honestidad en su construcción, el Hospital de Tuberculosos en Huipulco de 1929 es un ejemplo de la salubridad moderna. Y Juan O´Gorman, en la casa estudio de Diego Rivera en 1932, mezcla la belleza fabril, economía y estética moderna, y la biblioteca de la UNAM, donde Mario Pani hace la Torre de Rectoría de integración estética racional y la UNAM termina siendo Patrimonio de la Humanidad desde el 2007; Pedro Ramírez Vázquez hace los íconos de la modernidad en México: la Basílica de Guadalupe, el Estadio Azteca, el Museo de Antropología e Historia, el Palacio Legislativo, entre otros.

Así con esta base nacen 4 tendencias para los siglos XX-XXI: el Funcionalismo Integral aparece con edificios masivos, horizontales y funcionales, que se integran a la cultura regional, con valores propios e identidad nacional; recuperan la tradición de los taludes, las terrazas, escalinatas, el claustro, los patios, los pórticos, los portales y atrios; Teodoro González de León y Abraham Zabludovsky con el Museo Rufino Tamayo de concreto martelinado, integrando Bosque de Chapultepec, el Museo MUAC de Teodoro y las sala Nezahualcóyotl de  Orso Núñez y Arcadio Artíz de concreto con estrías en la UNAM; Óscar Bulnes en la Macro Plaza de Monterrey; Alejandro Zohn de la escuela tapatía y los edificios de poderosa sencillez de David Muñoz.

La arquitectura escultórica se estructura con carácter geométrico, formal propio y manejo de tecnología y materiales en bruto, Agustín Hernández de arquitectura modular geométrica hace la Escuela de Ballet Folklórico de Amalia Hernández de 1968, su despacho de arquitecto, el colegio militar y la casa en el aire y los escultóricos Óscar Bulnes de Monterrey y Augusto Quijano de Mérida.

La arquitectura emocional de valores regionales, une lo moderno y lo vernáculo, con atmósfera rica en emociones; las casas donde mezcla misterio, serenidad y silencio de Luis Barragán Pritzker 1980; Mathias Goeritz y su museo ECO o Ricardo Legorreta con el Hotel Camino Real que integra muros gruesos, textura ricas y colores vibrantes; aparece también en su torre BBVA de 2016.

La arquitectura regionalista que se sitúa en la cultura local; Attolini Lack, Andrés Casilla, hacen construcciones íntimas y hospitalarias; Carlos Mijares y su iglesia simbólica de ladrillo Christ Church de 1990; Javier Sordo Madaleno desarrolla Hoteles globales y locales; Mario Shejetnan en la integración de la arquitectura al paisaje, en el parque Tezozomoc de 1982 y Fernando González Gortázar con sus paisajes escultóricos en el Parque González Gallo de 1974.

Y por último las nuevas vanguardias con el posmodernismo, el deconstructivismo, la alta tecnología y la arquitectura plural; Enrique Norten y Gómez Pimienta, ganan el primer premio Mies Van Der Rohe de Latinoamérica de 1998, con los comedores de Televisa y Alberto Kalach desarrollan la obra magna de la biblioteca pública Vasconcelos 2004- 2014 (Canales – Hernández 2011).

Bibliografía

Enrique Xavier, de Anda Alanis, Historia de la arquitectura mexicana, GG, Barcelona, España, 2007.

Fernanda Canales y Alejandro Hernández, Arquitectos del siglo XX en México, Arquine, México, D.F., 2011.

https://youtu.be/jd-9h4XfSCU, Tendencias actuales de la arquitectura mexicana, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas. TV- UNAM, Derechos Reservados, 1994, guion  e investigación  de Luise Noelle.




NOTAS RELACIONADAS