prolife

POR Martín Sánchez

Últimamente todo mundo está preocupándose y ocupándose de la salud.

Como lo he comentado en artículos anteriores, ya hay más gente que sale a los parques para hacer ejercicio, van al gimnasio, practican yoga, es decir la gente se interesa más por verse y sentirse bien, pero a veces olvidamos que la salud no sólo abarca la parte física, sino también la mental y emocional.

Dentro del servicio de asesoría de imagen integral que ofrezco, en las primeras sesiones hago la sugerencia de implementar hábitos alimenticios y de activación física, porque si nos vemos y sentimos bien, invariablemente proyectaremos una imagen más agradable a los demás, ya no tanto de una persona en forma, sino de una persona sana. Pero a veces no es suficiente con tener buenos hábitos alimenticios y pasar horas en el gimnasio, si todo ese es esfuerzo no se disfruta, si se hace por querer parecerse a alguien, es donde entra la salud mental y emocional, el hacer todo este tipo de cambios, debe ser en función de un bienestar personal, un bienestar genuino.

Con los limitados estándares de belleza que imponen tanto la moda, como el cine y la televisión, podemos llegar a caer en la obsesión de querer estar como cierta figura pública y dejar de ser uno mismo, para volverte un clon de alguien, con lo cual estaríamos perdiendo identidad, no tendríamos un estilo propio, nuestra esencia no sería la que estaríamos proyectando. Uno de mis objetivos personales al asesorar a una persona es justamente el que asimile y acepte  tanto su cuerpo como su silueta tal como son y sacar provecho de ello, siempre he pensado que la información es poder y el autoconocimiento es el mayor de los poderes.

El autoconocimiento y la aceptación de uno mismo, no sólo nos dará como resultado una autoestima fuerte, sino también una identidad; tener un estilo propio nos hace diferentes, nos hace tener ese plus que poca gente puede jactarse de tener, nos da credibilidad ante los demás, sería muy conveniente analizar por un momento los motivos por los que nos ejercitamos, nos arreglamos y tratamos de comer bien, si es sólo por moda, porque algún famoso lo hace o porque en realidad queremos vernos y sentirnos bien por dentro, por fuera, mental y emocionalmente, ya sé, suena muy millennial el análisis anterior, pero saben que tengo razón.

Espero piensen un poco en lo expuesto anteriormente, nos leemos el próximo mes y apapachen mucho sus mamás este mes de mayo. ¡Hasta la próxima!

¡Sigue a Martín en Facebook!




NOTAS RELACIONADAS