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POR Martín Sánchez

En la kabbalah se menciona frecuentemente sobre la importancia del grado de conciencia que debe alcanzar un ser un humano, para poder estar alerta sobre todos los aspectos de su vida.

A mí me resulta muy interesante porque lo veo en mi trabajo como asesor de imagen, ya que un gran número de personas no son conscientes del mensaje que envían a los demás con su forma de vestir y es justo de eso de lo que les contaré en esta ocasión.

Tener un grado de conciencia no sólo nos sirve en el plano  espiritual,  también en otras áreas de nuestra vida; por ejemplo en la vida profesional, como  mencionaba en el inicio sobre la importancia de estar alertas y conscientes de nuestra forma de vestir, así como de nuestro comportamiento, ya que, aunque nuestro atuendo sea impecable, si nuestra actitud no es muy amigable que digamos, el atuendo pasará no sólo al segundo plano, al último probablemente. Es muy común que con el ajetreo de la vida tomemos lo primero que encontramos en el clóset o bien nos dejamos llevar por modas, adoptamos estilos de alguien más, de alguna celebridad que por el hecho de ser figura pública no significa que tenga buen gusto, sus estilistas también son humanos y comenten errores ¡créanme!

Aunque hay un auge por verse y sentirse bien, es decir, ya todo mundo hace ejercicio, son veganos, orgánicos cero gluten y demás, a diario nacen nuevos blogueros de moda que se lanzan al internet a mostrarle al mundo sus estilos, algunos son originales otros básicamente emulan al más famoso, sin embargo, pareciera que eso se queda en las esferas de la moda y quienes gustan de ella, al resto de la población pareciera no importarle o no estar consciente de la importancia de verse bien frente a la vida. Considero que aún se tiene el concepto de que la imagen personal y la inversión en ella es algo efímero y banal, que es dirigido sólo para las personas que viven en el  mundo de la moda o para personas superficiales, incluso las empresas descuidan ese aspecto al restarle importancia o descuidarla.

La imagen personal no sólo afecta nuestra vida profesional cerrándonos puertas por el hecho de que nuestro interlocutor nos perciba de una manera cuando en realidad somos de otra, también afecta nuestra vida personal, el verse uno mismo de cierta manera puede incluso afectar nuestra autoestima, el objetivo del arreglo personal es el de sentirse bien uno mismo y ese bienestar se proyecta en automático al exterior, es donde cobra importancia ese grado de conciencia de saber que me visto bien, porque me conozco, me saco provecho porque estoy bien con mi cuerpo y la forma en que lo presento, si a eso le agregamos que podemos expresar nuestra esencia y personalidad con un atuendo ya estamos hablando de que nos encontramos en un grado de autoconocimiento alto.

Los beneficios de tener el autoconocimiento mencionado son ilimitados, ya que afecta todas las áreas de nuestra vida, porque es parte de nosotros, es nuestra imagen, somos nuestra carta de presentación, somos nuestra propia marca, así que, ¿por qué no mostrar la mejor versión de esa marca? Así como invertimos en educación, salud, alimentación y otros aspectos, es recomendable invertir en nuestra imagen personal,  porque es invertir en uno mismo no sólo como un gusto sino como una necesidad, espero su conciencia haga un espacio para este tema y empecemos a tomar más cuidado de nuestra imagen personal, tengan un maravilloso agosto, nos leemos el próximo mes.

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