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POR Adalberto Galván

Quizá algunos recordarán la aventura que era acudir al SAT durante finales del siglo pasado con la intención de realizar un cambio de domicilio, una alta en hacienda, o una simple consulta; podías durar...

Quizá algunos recordarán la aventura que era acudir al SAT durante finales del siglo pasado con la intención de realizar un cambio de domicilio, una alta en hacienda, o una simple consulta; podías durar toda la mañana tratando de hacer un simple trámite. Sin embargo, los avances tecnológicos han llegado también a las oficinas del SAT.

Me gustaría mencionar algunos de esos avances, ya que muchas veces no dimensionamos las consecuencias de los mismos:

1. Movimientos vía internet. Lo que antes era un suplicio ahora es muy fácil hacerlo desde tu oficina o casa, ya que con tu firma electrónica y tu clave CIEC, es posible realizar trámites por internet como: cambio de domicilio, consulta de situación fiscal, aumento y disminución de obligaciones, etc.

2. Presentación de declaraciones. Los movimientos al presentar las declaraciones en línea es un avance que nos ha facilitado la vida a muchos, ya que cuando todavía eran en papel era traumatizante equivocarte cuando ya habías terminado casi toda la declaración en el llenado a máquina de escribir (teclado con impresora instantánea incluida, predecesor de las computadoras, para aquellos jóvenes que sólo conocen las computadoras).

3. Facturación electrónica. El hecho de poder tener las facturas que emites y las que te emiten tus proveedores es un gran avance, ya que no tienes que andar cuidando que no se te pierda la factura. Sin embargo, también es arma muy importante para el SAT, pues conoce instantáneamente todos tus movimientos, porque recibe la factura de todo lo que compras y vendes, así como de tus estados de cuenta, si, de todas las cuentas que estén a tu nombre. Debes tener cuidado con la famosa discrepancia fiscal (gastar más de lo que dices que ganas).

4. Buzón tributario. Para evitar las notificaciones con errores y que no se localiza al susodicho, el buzón tributario se vuelve otra arma muy eficaz para el SAT, ya que a través de ella puede dar por notificado a los contribuyentes cualquier auditoría, requerimiento, multa o sanción después de 3 días de enviarlo a su buzón tributario. Es importante verificar su buzón con frecuencia, para no llevarse alguna sorpresa en el futuro.

5. Auditorías virtuales. Con el avance tecnológico, el SAT prácticamente tiene ya toda nuestra información económica financiera, como cuánto ingresamos en bancos, cuánto nos facturaron y cuánto facturamos, pudiendo de esa manera determinar cuánto le debemos de impuestos, y de hecho su intención es que en el corto plazo sólo nos llegue a nuestro buzón tributario un correo con la línea de captura de nuestros impuestos para pagarlos en el banco. Y si la autoridad no ve que se paga lo mismo pues nos podrá auditar virtualmente.

No son todos los avances que se han tenido en el SAT, pero sí algunos de los más significativos. La tecnología nos obliga a prepararnos y mantenernos actualizados en esa materia.




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