probusiness

POR Felipe Reyes Barragán

Hay que votar, como sea y bajo la modalidad que sea pero no podemos no elegir, si lo hacemos entonces, cómo podremos exigir y sobre todo cómo podremos sobresalir.

Próximas están las elecciones federales, estatales y municipales donde elegiremos, porque eso  hacemos o deberíamos hacer, al próximo Presidente de la República por los siguientes 6 años; sí, aunque algún candidato ofrezca revocación de mandato a los dos años, escogeremos a 128 senadores, así como a 500 diputados y por supuesto, en algunos estados del país habrá elecciones para gobernador y alcaldes.

Esta campaña, que oficialmente empezó el 30 de marzo  y culminará, en su etapa de promoción, el  27 de junio de 2018, concluirá totalmente el día de las elecciones que será el domingo 1 de julio de 2018, ante ello tenemos una gran responsabilidad, te cuento por qué.

Acorde a las cifras de INEGI y el INE, en el país somos en total 125 millones 373 mil 373 mexicanos, de los cuales estamos registrados ante el padrón electoral un aproximado de 89 millones 994 mil 039 que en esencia podemos votar, claro, si es que no has perdido tu credencial para votar o si estás con los datos correctos.

No olvidemos que este padrón es el total de registrados, pero desgraciadamente no es el total de votos que se sufragan el día de la elección, una de las más caras de la historia por cierto, pues nos costará más de  11 mil 904 millones de pesos, y digo nos costará porque los impuestos que pagamos día a día sustentan estas cuestiones electorales, por ello, creo que el votar es más que necesario, no solo por el valor monetario, sino por lo que implica el hacerlo o no en los siguientes 3 o 6 años. Lo cierto es que del total del padrón, al menos en el 2012 solo el 49.31% participó, es decir, el abstencionismo ganó y entonces, ¿cómo reclamar algo en lo que no participamos?

Para convencernos de votar y elegir, estaremos expuestos a 59.7 millones de comerciales, en radio y televisión a lo largo del proceso electoral, más o menos un promedio de 304 mil por día, difundidos entre la seis de la mañana y las doce de la noche y eso que no estamos incluyendo las redes sociales que el INE no ha regulado y que son un campo fértil para la promoción, difusión y propaganda.

¿Cuánto cuesta un voto?

Bueno, es una pregunta compleja, pero si tomamos la tendencia de las dos últimas elecciones en el país, al menos, federales,  donde  cerca de 50 millones de mexicanos votaron, el voto nos saldrá en $135 pesos, pero si el total del padrón votara, es decir, los cerca de 89 millones de mexicanos, entonces el costo bajaría a solo $ 81 pesos, pero no sucederá, desgraciadamente.

Entonces, si sale tan barato, ¿para qué votar?

Pensar así es un mal presagio, hay que votar, como sea y bajo la modalidad que sea pero no podemos no elegir, si lo hacemos entonces, cómo podremos exigir y sobre todo cómo podremos sobresalir.

Hay diversas modalidades de voto, rápidamente te las explico:

Voto duro por el candidato, donde las personas eligen las cualidades personales  y deciden apoyarle sin importar el partido del que emane o lo represente, ¿a quién te recuerda esta forma de voto?

Voto duro por el partido, al revés del voto duro por el candidato, las personas sufragan por la plataforma e historia política de un partido, y asumen que sin importar el candidato, el partido será el que defina el liderazgo.

Voto de castigo, aquí, eliges a quien sea excluyendo opciones, ya sea por malos, por decepción o mala experiencia.

Voto indeciso, que elige en el momento y casi siempre es por el menos peor o menos favorecido.

Como podrás ver, el valor del voto no está en lo que cuesta en dinero, reside en el poder que tiene por sí mismo, para transformar un país, y ese valor se lo das tú, espero que sea de alta cuantía para que ejerzas tu derecho y obligación en julio 2018.




NOTAS RELACIONADAS