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POR Ricardo Guerra

Es una gran oportunidad para Guanajuato de convertirse en un lugar atractivo para el capital humano, ya que en los últimos años el corredor industrial del Bajío ha sido el que mayor crecimiento en producción y exportación ha representado, además de un constante crecimiento aproximado del 5.5%.

El crecimiento que ha tenido la industria automotriz en nuestro estado ha facilitado una derrama económica en otros sectores, pero ¿realmente la estamos aprovechando?

El año 2018 se puede definir hasta este momento por una palabra, incertidumbre. Y es que, en todos los aspectos, desde políticos, comerciales, financieros, etc. Hemos visto acontecimientos que no se esperaban o incluso algunos siguen manteniendo ese tono misterioso que nos obliga a actuar con exceso de cautela.

Uno de estos eventos fue la resolución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y aunque todavía quedan detalles por definirse, ya hay algunos acuerdos que nos dejan un panorama claro de hacía a dónde se moverá la corriente comercial los próximos años.

Uno de los puntos importantes a recalcar es sobre el sector automotriz, el cual confirmó que la producción tratará de llevarse en un 75% en la región de Norteamérica, siempre dando preferencia a los lugares donde se encontraran mejores condiciones para los trabajadores, y a esto nos referimos también a los ingresos.

Esta es una gran oportunidad para Guanajuato de convertirse en un lugar atractivo para el capital humano, ya que en los últimos años el corredor industrial del Bajío ha sido el que mayor crecimiento en producción y exportación ha representado, además de un constante crecimiento aproximado del 5.5%, según datos de la AMDA Guanajuato.

Dicho crecimiento ha provocado que las armadoras automotrices de otros países, junto con sus proveedores, volteen a ver a nuestro estado como un excelente punto para establecerse, provocando un beneficio colateral a otros sectores, como el inmobiliario, sobre todo el de vivienda.

Por otro lado, esta cláusula del TLCAN provocará que las universidades puedan apostarles a las profesiones que dicha industria empezará a demandar, incrementando el posicionamiento de egresados en la región.

Todo suena bonito, pero la pieza importante sigue estando de nuestra parte, abrir los ojos y aprovechar las oportunidades. Los universitarios y profesionistas deben desempeñarse mejor al capacitarse y aprender. Llevamos años haciendo autos para otros países y ya puede ser el momento de empezar a crear autos realmente mexicanos, y por qué no, convertirnos en líderes en la industria automotriz ecológica. Como lo dije al inicio, la incertidumbre nos llena de miedos y nos quita visión, pero el primero que recupera la vista y se mueve, normalmente es el que gana. Tenemos todo para mantener la corona, falta que nos decidamos a aprovechar las oportunidades.

 

 




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