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POR Ricardo Guerra

El mayor aspecto negativo al querer iniciar una inversión, es que hoy contamos con una gama tan extensa de opciones que al inversionista le cuesta trabajo elegir lo que más le conviene y sobre todo romper con los paradigmas que hoy aún separan las inversiones bursátiles y los tradicionales inmuebles.

Para dar inicio al tema es importante saber perfilar cada producto de inversión según sus características y comportamiento durante la vida del proyecto. Por ejemplo, existen productos bancarios que son de corto plazo, inversiones en fondos de inversión que van desde lo más tradicional hasta lo más complejo, o inversiones en negocios e inmuebles que su horizonte tiende a ser de largo plazo y requieren dedicación.

Para hacer un comparativo con mayor precisión, tomaremos en cuenta dos índices. El Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores, y el Índice de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) para comparar el crecimiento en el valor tanto de las acciones que cotizan en Bolsa de Valores, como el estándar general nacional de inmuebles. Ambos crecimientos de valor nos ayudan a determinar un promedio de rendimiento generado.

Haciendo un cálculo promedio en la variación de ambos índices, el crecimiento en valor del mercado accionario ha crecido cerca de un 23% en el periodo 2012 a 2016. En este mismo plazo de 5 años, los índices presentados por la SHF en vivienda nueva y usada, oscila en los 21% a 24%, respectivamente. Ambas inversiones han tenido un desempeño similar, pero haciendo el mismo análisis a 10 años (2007 a 2016) tenemos que el índice de la vivienda nueva y usada han tenido un crecimiento de 58% y 54% respectivamente, y en contraste, el IPC de la Bolsa Mexicana de Valores ha crecido un 72% en el mismo periodo.

Las inversiones en inmuebles son buenas, pero en largos plazos ha tenido mejor desempeño el mercado bursátil, basta con comparar ambos índices cuya Información es pública. También es importante resaltar que como negocio los inmuebles ofrecen buenas ganancias, pero como cualquier negocio es importante dedicarle tiempo.

Existen otras diferencias entre ambas opciones, como la disponibilidad del dinero en caso de requerirse, ya que la venta de títulos bursátiles son más fáciles que la venta de una casa, o incluso la facilidad de seguimiento en el valor de la inversión, ya que el mercado bursátil ofrece dicha información diario, mientras que un inmueble requiere de una valoración por alguien certificado. Por otro lado los inmuebles no son tan volátiles en precios.

Hay aún más factores a considerar, por eso es importante el acercamiento de un asesor patrimonial que te ayude a conectar tu perfil de inversionista, tus necesidades y la gran diversidad de opciones a tomar, ¿cuándo fue la última vez que te hiciste un chequeo patrimonial?




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