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POR Salvador Tobías

Luce García Plascencia y sus hijas Lucero, Mónica y Paulina iniciaron su propio negocio familiar dedicado a la repostería con el objetivo de brindar a sus clientes productos únicos y con sabor de tradición, elaborando recetas caseras heredadas de sus abuelas y tías.

Fue así como nació “Lucete” donde han logrado conquistar el paladar de los leoneses y continúan en constante crecimiento.

Sabemos que sus postres actualmente están en boca de todos, pero queremos saber cómo es que surge la idea de crear su propio negocio.

Al principio, nuestros productos eran vendidos entre familiares y amigos, pero la demanda fue creciendo rápidamente y los volúmenes de producción se fueron incrementando año tras año debido a la preferencia de nuestros clientes, así que  los pedidos se volvieron constantes durante todo el año. Esto nos impulsó a iniciar este negocio ampliando nuestra variedad y nuestros servicios agregando pasteles decorados, postres individuales y montajes de mesas, entre otros.

Oigan, pero bueno este es un negocio familiar y cada una debe tener su puesto establecido, ¿cuál es la función de cada una en Lucete?

Somos un equipo en el que todas nos ayudamos, pero sin duda cada una tiene habilidades que ayudan al crecimiento de nuestra empresa. Luce está comprometida con la parte social y de ventas, Mónica es el contacto directo con el cliente, es la clave para desarrollar las ideas y cubrir sus necesidades. Paulina lleva a la realidad todos los diseños que requieren exactitud, estructuras especiales, cortes precisos y los pequeños detalles. Lucero busca siempre mejoras continuas e innovaciones para la productividad y crecimiento.

Ya que mencionan la parte de la innovación, ¿qué es lo que podrían decir que consideran que hace diferente a Lucete?

Buscamos siempre la perfección en la estética de nuestros productos, los ingredientes de mejor calidad y cuidamos el sabor en cada postre, que es lo que realmente quiere el cliente.

Cada pastel que realizan lleva mucho trabajo sobre todo los de fondant, ¿cuánto tiempo tardan en hacerlos y cómo es el proceso?

Hablando de fondant cada pastel es único y es un proceso que disfrutamos mucho, la magia empieza al hablar con el cliente, escuchar su propuesta involucrándonos en su evento y lograr que todo quede en armonía, después viene la parte de producción del pastel y desarrollo de la idea, para finalmente realizar a detalle cada una de las piezas que logran el resultado final.

¿Tienen alguna anécdota de alguno que haya implicado un gran reto?

Nuestro primer pastel de fondant siempre quedará grabado, fue para celebrar los 70 años del Instituto Lux, fue nuestro primer reto ya que era un pastel muy grande y con muchos detalles.

Otro es un pastel que realizamos con temática viajera que supuso muchos retos de estructura para lograr conjuntar en un solo golpe de vista todas las aventuras de nuestro cliente. Hicimos una maleta con un mundo encima y un avión a escala. Implicó muchas horas y un gran esfuerzo, pero el resultado fue fascinante y nos impulsó a proponernos nuevos retos.

Deber ser muy divertido todo el proceso que hay detrás de cada creación, ¿qué podrían decir que es lo que más disfrutan de dedicarse a esto?

Ver y disfrutar de la reacción del cliente al recibir su pedido así como los comentarios, retroalimentación y cariño que nos brindan.

¿Qué les gustaría lograr a corto plazo?

Nos gustaría incrementar nuestra presencia en el mercado y diversificar nuestros productos creando nuevas líneas y brindar un servicio completo, así que pensando en eso nuestros productos ahora están disponibles para las empresas que se dedican a montajes de mesas de postres.

Al estar rodeadas de tantas delicias debe ser difícil decidirse por uno, pero nos gustaría saber cuáles son sus favoritos.

Nuestros favoritos son la galleta de zarzamora, budín de almendras, merengón de fresa o mango y pastel de manzana con canela.

“Somos reposteras de tradición que trabajamos apasionadamente para brindar felicidad a nuestros clientes.”

 




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