prolife

POR Denisse Cupa

La motivación es uno de los elementos fundamentales a considerar cuando decidimos comenzar a hacer ejercicio.

La motivación es el conjunto de razones por las que se realiza una conducta, es decir, lo que le da sentido a una acción. Dicho de otro modo, la motivación es el motor que nos mueve hacia un objetivo, siendo determinante en nuestro comienzo y permanencia en la actividad física.

Todos nos hemos enfrentado ante la flojera de asistir al gimnasio o hemos preferido salir un viernes por la noche en lugar de salir a correr; es ahí donde la motivación juega un papel importante en nuestras decisiones. La motivación determina nuestra persistencia, intensidad y esfuerzo que ponemos en alguna actividad; si no estamos motivados, será más fácil que lo abandonemos.

¿Por qué abandonamos la actividad física?

Muchas personas comienzan e interrumpen sus entrenamientos infinidad de veces, encontrando siempre un motivo o razón para justificarlo. Es bien sabido cómo a pesar de conocer todos los beneficios de la actividad física, no podemos mantenernos y terminamos renunciando.

La causa del abandono se debe a que la mayoría de las veces comenzamos con ideas erróneas acerca del ejercicio físico y podemos llegar a creer que alcanzaremos grandes cambios en poco tiempo. En la actividad física es común que el ser humano tenga poca tolerancia y necesite resultados rápidos, por lo cual, al no conseguirlo de manera inmediata, creemos que no tiene caso y abandonamos cualquier esfuerzo.

¿Cómo mejorar nuestra motivación?

1. Establece objetivos alcanzables: planificar un objetivo atractivo y realista permite mantenernos constantes, no desilusionarnos y por lo tanto no abandonar nuestra actividad.

2. No exageres: entrenar más de lo que nuestro cuerpo es capaz de soportar causará que te sientas muy cansado, por lo tanto te sentirás desmotivado para volver a empezar.

3. Haz un registro de tus avances: por más mínimos que sean, procura llevar un registro de tus progresos. Percibirlos de forma visual ayudará a motivarte cada día, puede ser por medio de fotografías o en una hoja simple en la cual puedas anotar tus alcances. Si eres constante y pones empeño, puedes percibir los resultados de forma visible, lo cual por sí mismo es estimulante.

4. Visualiza tu objetivo: experimentar mentalmente las sensaciones y emociones que se lograrán al momento de alcanzar nuestro objetivo, puede ser un elemento de gran motivación.

5. Utiliza dispositivos o aplicaciones móviles: existen diversas aplicaciones que pueden ayudarte a contar las calorías quemadas o distancia recorrida, los cuales producen un efecto psicológico que estimula a seguir adelante y superar nuestras marcas.

La actividad física debe vivirse como una experiencia única para cada uno de nosotros y contiene una amplia gama de emociones y sensaciones, las cuales debemos aprovechar para mantenernos y conseguir nuestros objetivos.

¡Sigue a Denisse en Facebook!




NOTAS RELACIONADAS