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POR Explora León

Llega un momento en el que debemos reencontrarnos con las personas que estimamos y disfrutar del tiempo con actividades que nos reconfortan sin depender de nuestros teléfonos, redes sociales, pantallas, videojuegos y demás.

Estamos tan acostumbrados a la tecnología, que olvidamos lo que sería de nosotros sin ella. Llega un momento en el que debemos reencontrarnos con las personas que estimamos y disfrutar del tiempo con actividades que nos reconfortan sin depender de nuestros teléfonos, redes sociales, pantallas, videojuegos y demás.

Seguro que, por lo menos alguna vez ha rondado por tu cabeza la idea de intentar pasar un día despegado del celular… ¿Absurdamente inimaginable verdad? Pero vamos, sinceramente quién no ha soñado con la idea de no tener que atender notificaciones, llamadas, mensajes y desconectarnos de internet para atender pendientes que postergamos por alimentar la adicción de la serie del día con nuestro: “sólo un capítulo más”.

Pues intentémoslo. Nosotros aquí te dejamos algunas opciones culturales para que te diviertas sin tecnología en compañía de tu familia, amigos y la naturaleza misma.

¡A jugar se ha dicho!

Una actividad infalible para la diversión son los juegos de mesa. Podemos encontrar una variedad inmensa y que se adapte a nuestros intereses y personalidad, solamente pensemos en la posibilidad de jugar una partida de ajedrez o ser parte del festivo derrumbe de una torre de jenga. Y a la par de divertirnos un juego de mesa nos puede ayudar a desarrollar capacidades de memoria, pensamiento lógico y creativo.

¿Y si aprendo algo nuevo?

Los espacios culturales y académicos que nos rodean como las bibliotecas, museos, centros de ciencias, casas de la cultura, etc. nos ofrecen generalmente diversidad de opciones para aprender algo nuevo. Estas opciones pueden ser desde un taller, curso o alguna actividad extraordinaria.

Música para mis oídos

¿Cuándo fue la última vez que te diste la oportunidad de escuchar y ver a la par una presentación musical? Si no lo recuerdas o nunca lo has hecho, podrías darte la oportunidad de disfrutar de estos momentos, en los que las melodías inunden tu ser. Opciones… seguramente encontrarás muchas, tal vez puedes elegir una orquesta, experimentar con música de otros países o bien ver a tu cantante favorito.

Planear a un picnic cultural

Los picnics están de moda. Sin embargo, este nuevo término no sólo se refiere a la actividad que reúne a familias y amigos al aire libre en parques de la ciudad, sino que ahora existen algunas iniciativas para que puedas pasar un rato agradable mientras disfrutas de la programación artística y cultural que se ofrece justo en estos espacios.

Seguramente en tu ciudad ya se está organizando algo parecido ¿ya sabes dónde es la cita?

Asistir a una obra de teatro

¿Por qué ir al teatro? Cada representación es única, el teatro nos divierte y entretiene con sus estupendas obras y actores, pero lo mejor es que es un medio a través de cual también aprendemos valores y es fundamental porque eso es cultura. Las opciones en tu ciudad son variadas, sobre todo los fines de semana en los teatros, aunque hay otras opciones como las plazas públicas o espacios al aire libre.

Visitar exposiciones de arte

Observar una obra de arte es una de las mejores maneras de relajarte y a la vez aprender temas diferentes. Cuando estés frente a una obra, enfócate en reflexionar sobre los sentimientos que el artista quiere comunicarte.

Abre un libro

La lectura estimula la imaginación, ejercita nuestro cerebro y a la vez es también una forma de descansar porque nos relaja, y no precisamente por el olor de las hojas del libro. Podemos dejar de lado la tecnología por un rato y retomar la lista de libros pendientes, ¿a ti con cuál se te antojaría empezar?

¡A la cocina!

¿Quién dijo que no hay tanta diversión en la cocina? Y es que toda la experiencia que encontramos en este ritual llamado cocinar, desde la selección de la receta, búsqueda de los ingredientes, especialmente la preparación y definitivamente la degustación del platillo; es en sí una actividad de lo más divertida que merece nos tomemos el tiempo para disfrutar.

Nuestra cabeza y cuerpo también merecen un descanso del bombardeo de luces, gadgets y pantallas pues nos guste o no, se han vuelto necesarios hoy en día para desarrollar nuestras actividades cotidianas.

Toma un descanso y piensa, ¿qué harías tú para divertirte si pudieras prescindir de las comodidades tecnológicas, aunque fuera sólo por un día?

¡Desconéctate!

 




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