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POR Néstor Villegas

La planificación es un proceso de toma de decisiones para alcanzar objetivos propuestos, partiendo de la situación actual y tomando en cuenta los factores internos y externos que pueden influir en el logro...

La planificación es un proceso de toma de decisiones para alcanzar objetivos propuestos, partiendo de la situación actual y tomando en cuenta los factores internos y externos que pueden influir en el logro de dichos objetivos. Por lo general la planificación abarca diversas áreas hablando de una empresa, o en un contexto personal seguramente involucra a otras personas, por lo que el plan debe ser en esencia comprensible para lograr su éxito, es decir conocer exactamente qué acciones deberías estar haciendo cada día para conseguir tus metas.

Como primer paso se debe comenzar valorando las fortalezas y debilidades, de igual forma los recursos y cambios provenientes de tu entorno; saber qué es lo que quieres, tener una visión clara del futuro y analizar las opciones que tienes así como estrategias detalladas y comprensibles.

Responder a estas tres preguntas elementales te ayudará a manera de análisis a desarrollar tu plan:

¿En dónde estoy/estamos como empresa?

Realizando un análisis F.O.D.A. (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), te ayudará a valorar el ambiente interno y externo, identificar los recursos con los que cuentas y los retos que tienes que enfrentar.

¿En dónde quiero estar?

El establecimiento de metas precisas, medibles y alcanzables, aspirando a retos y metas más altos. Metas mensuales y anuales perfectamente identificadas.

¿Cómo llegó ahí?

Determinar las estrategias a seguir con los enfoques necesarios y específicos para cumplir cada una de las metas propuestas. Es necesario evaluar cada situación en lo particular y en base a su contexto poder marcar la pauta a seguir.

Tu plan debe estar estructurado de tal forma que:

  • Sea fácil de entender para cualquiera que lo vea.
  • Posea objetivos cuantitativos y cualitativos.
  • Te pueda servir de referencia en todo momento.
  • Se pueda modificar fácilmente para actualizarlo.

El corazón de la planeación es la disciplina y el rendimiento de cuentas, esto último no siempre resulta atractivo pero sin duda con apoyo de una adecuada preparación, seguimiento y registros se lograrán los resultados esperados y se estará asegurando el éxito del plan. 

La planeación anual requiere que las metas sean escritas y que los planes y procesos sean tan claros que permitan alcanzarlos. El propósito del plan mensual es cumplir con el plan anual. Provee una fecha específica para revisar el progreso hacia las metas, además de asegurar la rendición de cuentas de las acciones fijadas. En resumen es un tiempo para asegurar que estamos haciendo lo que indicamos que íbamos a hacer, y para hacer cambios o correcciones si fuera necesario durante el próximo mes.

 




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