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POR Martín Sánchez

En ocasiones me resultan simpáticas las reacciones de las personas que conozco cuando les menciono que soy asesor de imagen.

Más en situaciones cotidianas en las que no precisamente estoy hablando de mi trabajo; la primera pregunta que me hacen es “¿cómo me veo?”, enseguida de un “de seguro soy la persona peor vestida”, o  “eres como los de fashion police, ¿verdad?”. Eso y pedir que les asesore en ese momento son algunos de los comentarios y preguntas que me formulan comúnmente, es por eso que en esta ocasión les ampliaré la información sobre lo que es una asesoría de imagen personal.

La asesoría de imagen personal son un conjunto de factores que si son alineados en armonía entre sí se puede conseguir la imagen ideal para lograr los objetivos, ya sean profesionales o personales. La asesoría de imagen es una actividad que algunas personas consideran como una moda, en especial por ese boom de volverse más fitness, de verse y sentirse mejor, sin embargo, la asesoría de imagen no se enfoca sólo en un corte de cabello, un conjunto de prendas o en tener un cuerpo estético; es algo más profundo, ya que el asesor no sólo guía a la persona hacia el autoconocimiento corporal, sino también a desenvolverse mejor en  al ámbito social, a saber identificar qué prendas, colores y accesorios le hacen ver de la mejor manera.

En el proceso de la asesoría se abarcan varios aspectos de manera que al final del proceso, la asesoría sea integral. Se empieza con una entrevista escrita así como con una entrevista presencial, con las cuales el asesor extrae toda la información necesaria para hacer las recomendaciones y sugerencias que vayan más acorde a la necesidad del asesorado o asesorada; se procede con la sugerencia de hábitos alimenticios y de activación física, como lo he mencionado antes en otras publicaciones sobre la importancia de dichos hábitos y su efecto en la imagen personal; después se da paso al estudio corporal definiendo la silueta, complexión, así como la recomendación de prendas según la silueta, continúa la sugerencia de estilo, la sugerencia de corte y color, en qué estación de color se ubica la persona para saber qué colores le van mejor. Una vez expuestas y aprobadas las sugerencias antes mencionadas, se procede a su ejecución, así como la limpieza de clóset y resurtido del mismo, por último, se asesora sobre protocolo, expresión oral y lenguaje corporal; en la última sesión se dan las últimas indicaciones así como la entrega digital del documento de todo el proceso vivido caracterizado por las fotos del antes y después. 

El asesor de imagen es un profesional que trabaja en conjunto con otros profesionales, como lo son estilistas en el caso del corte y color de cabello, así como del maquillaje, nutriólogos y entrenadores físicos en el caso de los hábitos alimenticios y de activación física, estos últimos se contactan en el caso de que se deseé profundizar más en dichos aspectos y tener un autoconocimiento mayor.

El proceso de la asesoría se los he resumido en un par de líneas, sin embargo, implica tiempo y dedicación para ensamblar todas las piezas del rompecabezas que conforman el resultado final. El invertir en una asesoría de imagen personal puede marcar la diferencia entre llegar al siguiente nivel de nuestras metas o permanecer en el mismo lugar, especialmente en el ámbito laboral. Espero que esta información les amplíe el panorama sobre el concepto que se tiene sobre la asesoría de imagen y les motive a buscar la opinión profesional de un asesor certificado, nos leemos pronto. ¡Saludos! 

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