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POR Martín Sánchez

La mayoría de las personas acostumbran hacer propósitos de año nuevo, esperando siempre a los meses de diciembre/enero para planear/ejecutar dichos propósitos.

Ya sea ponerse en forma, comer más sano, ahorrar, viajar, cada quien tiene su lista pero, ¿quién dijo que estas fechas son las ideales para realizar tus proyectos?

Bien dicen que nunca es tarde o temprano para empezar a cambiar algo o a nosotros mismos, a veces nos dejamos llevar por los prejuicios sociales sobre la edad ideal para hacer tal o cual cosa, ciertamente no es bien visto bajo ningún ángulo ver una persona entrada en los 50 vestirse como adolescente, en cuestiones de imagen no causa una buena impresión, pero en cuestiones como el adquirir un hábito de comer saludable, el empezar a tener una vida más activa, el dejar ese trabajo que no nos satisface y lanzarnos a ser freelance viviendo de esa pasión que nos hace sentir tan vivos, para esos asuntos no deberíamos esperar a que sea enero y empezar a transformar nuestras vidas.

Otra costumbre es hacer una lista con un número de propósitos, los cuales desarrollaremos en el transcurso del año, de entrada suena muy ambiguo el asunto, ya que pocas veces se tiene un plan, una estrategia definidas para lograr dichos propósitos, incluso no se fija una fecha de término, cosa que vuelve aún más ambigua y complicada la misión de cumplir esas metas que transformaran nuestra vida. No basta sólo con decretar y escribir nuestras metas, debemos saber o identificar cómo lo haremos y en cuánto tiempo, de lo contrario corremos el riesgo de postergar el cumplimiento de nuestra lista para el siguiente año y así estaremos llenándonos de listas sin cumplir lo cual no sería nada sano.

Si son de los que como yo, alguna vez llegaron a realizar alguno de esos rituales para atraer que si la prosperidad financiera, que si viajar más o atraer  el amor de la vida, lamento informarles que las cosas no funcionan así, el mejor ritual es el trabajo constante sobre aquello que deseamos lograr. En estos tiempos en los que la inmediatez nos hace tener poca paciencia, es importante recordar que aún no hay varita mágica que haga el trabajo personal que nos lleve a la meta de manera más rápida y aunque existiera, nos estaría robando ese sentimiento de triunfo que se consigue cuando logras algo por ti mismo, por pequeña que sea la victoria.

Así pues, recuerden que nunca es muy tarde o muy temprano para hacer esos cambios que su vida necesita, sea cual sea el rubro y aprovechando que va empezando este año 2017 pueden tomarlo como una buena oportunidad para empezar, les deseo lo mejor para estos siguientes 365 días, nos leemos pronto.

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