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POR PROMAGAZINE

Un emprendedor es aquella persona capaz de identificar una oportunidad de negocio y llevarla a cabo de una manera productiva. Organiza los recursos necesarios para cogerla invirtiendo su propio dinero, tiemp...

Un emprendedor es aquella persona capaz de identificar una oportunidad de negocio y llevarla a cabo de una manera productiva. Organiza los recursos necesarios para cogerla invirtiendo su propio dinero, tiempo y conocimientos. Así como hay diversos tipos de empresas, organizaciones o negocios, también hay diferentes tipos de emprendedores. Una persona puede poseer varios tipos de emprendimiento en mayor o menor medida, por lo tanto aquí enlistamos algunos.

El emprendedor Visionario: Este es aquel que se adelanta a las tendencias del momento y pone su proyecto en sectores o productos que serán la clave de innovación en un futuro. Este tipo de emprendedor se caracteriza por una clara vocación y pasión en todo lo que realiza, son capaces de hacer varias tareas a la vez y resolverlas de forma eficiente. Sin embargo, uno de sus puntos a mejorar es que corre el peligro de dispersarse y no llegar a concretar. Está permanentemente abriendo puertas, pero no cierra ninguna. El resultado es que puede ser percibido como inconstante, porque cambia de objetivo continuamente.

El inversionista: este emprendedor busca beneficiar su dinero con proyectos novedosos. Tiene una visión profesional y eficiente para salir ileso de todas las crisis. Comúnmente, El emprendedor inversionista es el que tiene el capital y decide crear una compañía. Busca la rentabilidad por encima de todo. Su búsqueda constante de la rentabilidad les agudiza su aversión al riesgo, lo que puede paralizar grandes proyectos. El hacer dinero, estimula lo suficiente como para seguir creyendo en el proyecto una vez que se produce un bache.

El  intuitivo: en esta categoría se centran los que saben dónde está el negocio ya que son un empresarios nato. Emprender es parte de su pasión que son los negocios.  Poseen un gran instinto tanto para la creación como para la implementación de proyectos demás de procesos necesarios para lograr los objetivos. El punto débil de este tipo de emprendedores es que muestran dificultad a la hora de controlar su pasión por la causa, lo que puede hacerle perder el rumbo en más de una ocasión.

Emprendedor del tipo empresario: este emprendedor ya sabe del mundo de la empresa y de los negocios, por lo tanto pocas cosas son nuevas. El empresario corre el riesgo de emprender pero a diferencia del intuitivo o el visionario, le gusta consolidar los proyectos, más que emprender sin dejar las cosas a medias.

Emprendedor por oportunidad: Como su nombre lo dice, este emprendedor ve la ocasión y se lanza. Sabe detectar las oportunidades de negocio y los pasos que debe seguir para concretarlo. Conoce el mercado, sus claves y las explota. El emprendedor de oportunidad tiene una gran capacidad de adaptarse a los cambios además de que sabe aprovechar los contratiempos.

Emprendedor por vocación: Emprender por emprender, ese es su lema. En general, todos los perfiles de emprendedores tienen algo de este. Este tipo de emprendedor termina un proyecto e inmediatamente después, cuando consiga posicionar su producto, marca o servicio, comienza otros nuevos.

Emprendedor por necesidad: No están satisfechos con su situación profesional o económica y deciden indagar nuevos  rumbos. Son constantes y tenaces, por lo que acaban descubriendo la mejor manera de obtener ingresos para cada día. Al emprendedor por vocación les cuesta encontrar el rumbo, la actividad emprendedora los elige a ellos y no al revés, por lo que necesitan desarrollar un poco la personalidad empresarial. Los puntos a mejorar de este tipo de emprendedor es que tienden desilusionarse del primer bache económico, pero se levantan y siguen adelante. 




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