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POR Salvador Zermeño

Para una vivienda segura y calidad de vida, es necesario considerar el diseño, analizar la ventilación e iluminación natural y la dimensión espacial.

Si quieres una vivienda segura y de calidad de vida considera que su diseño debe de estar soportado en un marco biológico, psicológico y social para el buen vivir.

Checa si vives en zona de huracanes, inundaciones, temblores o áreas de riesgo para prevenir antes, durante y después de los eventos. Analiza la ventilación e iluminación natural, pues temperaturas y humedades desfavorables se relacionan con enfermedades. Cuida que esté cerca de áreas verdes pues incrementan tu salud. Además, la dimensión espacial debe permitir una atmósfera de sentido hogareño, para que sea un dispositivo que desarrolla las inteligencias colectivas de una sociedad pensante, reflexiva y crítica.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un hogar seguro debe contener:

Seguridad de su tenencia para la protección jurídica.

Disponibilidad de servicios, en agua potable, instalaciones sanitarias, energía para alimentarse, alumbrado, y conservación de alimentos o eliminación de residuos.

Asequibilidad, que permita el disfrute de los Derechos Humanos.

Habitabilidad, para que garantice la seguridad física, proporcione espacio suficiente, así como protección contra el frío, la humedad, el calor, la lluvia, el viento u otros riesgos para la salud.

Accesibilidad, a los grupos marginados.

Ubicación, acceso a oportunidades de empleo, servicios de salud, escuelas, guarderías y otros servicios e instalaciones sociales y no esté ubicada en zonas contaminadas o peligrosas

Adecuación cultural, en el respeto de la identidad cultural.

Si vas a ampliar o construir tu casa:

Utiliza los mismos materiales o sistemas constructivos de tu casa existente, o emplea una junta constructiva si son distintos.

Si construyes un segundo piso cuida que la estructura existente la soporte, revisando sus apoyos, pregunta siempre a un especialista;

No excedas más del 35% del muro en ventanas.

Evita filtraciones dándole continuidad a los nuevos techos con la altura existente.

Revisa la capacidad de las bajadas de agua y del sistema hidrosanitario revisando fugas;

Evita pendientes de las corrientes de agua en dirección al vecino.

Calcula la cantidad de tomacorrientes y lámparas, para distribuir las cargas y evitar cortos.

Fuentes

ONU Hábitat, El derecho a una vivienda adecuada, Ginebra, ONU, 2010.

Buenas Prácticas Para la Construcción de Vivienda Segura; cooperación Suiza en América Central; Universidad Nacional de Ingeniería, Managua, Mayo 2017; en www.uniconstruccionsegura.edu.ni, 26-06-2018.

Rosa Elizabeth Sevilla Godínez, Alicia Almanzar Curiel y Luis Rogelio Valadez Gill. La vivienda y su impacto en la salud, en www.revistaciencia.amc.edu.mx, 26-06-2018.

 

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