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POR Ulises Elías

Hasta hace algunos años, quizás dos o tres a lo mucho, el término de Inteligencia Artificial (IA) era algo solo aplicado a la ciencia ficción, y hay varias razones por las cuales eso sucedía:

1) Tendemos a asociar la IA a las películas y sobre todo las de Hollywood en las que los robots llegan a pensar como humanos como Terminator y Star Wars. 2) El concepto es un tanto genérico que puede ir desde una calculadora hasta autos que se manejan solos. 3) Desconocemos qué significa la IA, y cuando vemos alguna aplicación de ésta, tendemos a descartarla como IA, pensando que todo lo que tiene que ver con IA es algo futurezco que no existe el día de hoy.

Entonces, lo primero que debemos hacer para entender el concepto es dejar de pensar en robots. Un robot, es solo una máquina que contiene una computadora que contiene la estructura para realizar funciones cognitivas que inicialmente podía hacer únicamente el humano con su habilidad cerebral. En concreto, la inteligencia artificial es inteligencia mostrada por máquinas. En medida que la tecnología mejora su eficiencia y efectividad, se van creando máquinas y softwares más potentes que permiten incrementar sustancialmente las funciones y habilidades cognitivas de dichas máquinas.

 No entraremos en detalles de los tipos de procesamientos que caracterizan la inteligencia artificial, sin embargo, deseo mostrarte aquí las 3 categorías principales que te van a permitir entender y clasificar la AI que está desarrollándose en el entorno.

1 Inteligencia artificial estrecha, (ANI por sus siglas en inglés) Algunas veces es referida como inteligencia artificial débil, y es la que se especializa en una sola área, por ejemplo, en una máquina con una capacidad de procesamiento para jugar ajedrez y ganarle al mejor jugador, como sucedió con la Deep Blue de IBM contra Garry Kasparov en 1996. Está máquina solo es capaz de realizar funciones matemáticas y cálculos para desempeñar la función de jugador. Recientemente la encontramos en los famosos chatbots y asistentes virtuales como Siri en el caso de iPhone.

2 Inteligencia Artificial General (AGI) Es conocida también como Inteligencia Artificial Fuerte, y es la que se asemeja a la inteligencia humana y puede desempeñar cualquier función intelectual como nosotros. Este tipo de IA es mucho más difícil de desarrollar, y aún está a nivel de desarrollo. Esta implica la capacidad de razonar, planear, resolver problemas, pensar de forma abstracta, comprender ideas complejas, entre otras.

3 Superinteligencia Artificial (ASI) Según Nick Bostrom, pensador y filósofo de la Universidad de Oxford, la superinteligencia artificial es aquella que es mucho más inteligente que el ser humano en cualquier campo incluyendo creatividad científica, sabiduría y habilidades sociales.

 Como vemos estas 3 categorías de IA implican distintos niveles de inteligencia. La IA General y la Superinteligencia son tecnologías mucho más adelantadas; aunque existe una carrera tecnológica en la que están compitiendo grandes compañías como Google, IBM, Facebook, UBER, Amazon y muchas otras, aún estamos a varios años -si no es que décadas- de tener aplicaciones concretas en la vida cotidiana y comercial.

Por otro lado, la IA Estrecha es la que hoy en día tiene el mayor potencial de aplicación en negocios y en la sociedad; es la que estamos viendo cada vez más en el mercado actual. Este tipo de inteligencia se está utilizando para realizar funciones concretas como automatización de procesos, asistencias virtuales, evaluación de datos, toma de decisiones en base a información, call centers, las computadoras detrás de los automóviles autónomos, y muchas otras.

Si eres un emprendedor, empresario o dirigente de negocios, existe ya en el mercado una serie de soluciones concretas que puedes utilizar para mejorar la eficiencia y eficacia de tus procesos de negocios.

Así que ya sabes, cuando escuches el término Inteligencia Artificial, lo primero que debes hacer es entender cuál es su nivel y categoría.




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