prolife

POR PRO Magazine Chihuahua

Actualmente, una de las mayores dificultades que enfrentamos los padres de familia es cómo educar a nuestros hijos en un mundo donde se vive tanta violencia. La pregunta más común que me hacen a mí como...

OHANA Formación Creativa 

Por: Pamela Juárez 

Actualmente, una de las mayores dificultades que enfrentamos los padres de familia es cómo educar a nuestros hijos en un mundo donde se vive tanta violencia. La pregunta más común que me hacen a mí como terapeuta es, cómo reaccionar y actuar ante una conducta agresiva presentada por mi hijo. Es muy importante que sepamos que la agresividad es conducta aprendida y puede modificarse. 

      Primeramente, ¿cómo identificamos una conducta agresiva en los niños? como una acción intencionada manifestada a través de pegar a otros, ofenderlos, burlarse de ellos, tener rabietas o usar palabrotas para llamar a los demás, esto es agresividad infantil.  Esto ocurre cuando los padres, que son el modelo de conducta, reprenden con agresividad, les gritan o les dan un golpe si se han portado mal; Los niños imitan todo lo que ven, ellos harán lo mismo. Un papá o mamá poco exigentes, con actitudes hostiles (amenazas)  y que este siempre castigando con agresión física o verbal a su hijo, está formando un niño agresivo.

       Inclusive los niños tienen un mal concepto de sí mismos, influye la carencia afectiva si el niño se siente poco valorado, tiende a sentirse inseguro, frustrado y ansioso, esto provoca la falta de habilidades sociales, sentimiento de rechazo  y la capacidad de no auto controlarse. 


Como podemos intervenir nosotros como padres o ejemplos a seguir:

  • Comprender como la televisión y todos los aparatos electrónicos pueden influir negativamente en el comportamiento agresivo de nuestros hijos. Limita su tiempo frente al televisor, tablet, video juego o cualquier aparato electrónico, si tu hijo cuenta con demasiado tiempo libre búscale una actividad física que le guste. 

  • Reconocer que los niños imitan todo comportamiento por parte de los padres. Recuerda que más que escucharnos nuestros hijos nos observan todo el tiempo.  Evitar enseñar a tu hijo a usar la violencia como una forma de arreglar sus problemas. Enséñale alternativas, como autocontrol y pedir disculpas. 
  • Siempre ten en cuenta las emociones de tu hijo para comprender y detener su comportamiento. Recuérdale que todos nos enojamos y cálmalo antes de que la emoción se desborde, mantén la calma y contágialo de esa calma. 
  • Evitar centrarnos solamente en las conductas agresivas. También toma en cuenta sus buenas conductas y recompensa el buen comportamiento así como reprendes el contrario. Es importante que nosotros como padres no dejemos pasar este tipo de conductas en nuestros hijos, recordarle a tu hijo constantemente que los comportamientos agresivos son inaceptables, ejercer la disciplina constante ante esta conducta (solamente hacia la conducta y no hacia la emoción). No temas buscar ayuda, recordemos que la agresión genera agresión, hagamos de nuestros hijos personas con respeto, autocontrol, emocionalmente inteligentes y sobre todo niños con mucho amor.  

 




NOTAS RELACIONADAS