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POR Gloria Ortiz Vivó

Heredando buenos hábitos a los más pequeños

 

En esta ocasión, en vez de hablar sobre rutinas para que te pongas en forma, tips nutricionales y ejercicios, hablemos de cambios que trascienden. Propósitos comunes: hacer ejercicio, ponernos a dieta, salir de vacaciones, aprender algo nuevo, ahorrar, trabajar en algún proyecto, entre otros. Seguramente a ustedes al igual que a mí les pasa que, entrando enero comenzamos llenos de energía, entusiasmados, ilusionados, y llenos de planes, pero sobre todo, con toda la disposición de poner manos a la obra en nuestros objetivos.

Hoy en día, por cómo se mueve la sociedad, se nos presentan muchos factores en forma de retos que tenemos que superar para poder sobresalir, destacarnos de lo ordinario y acumular las herramientas suficientes para lograr lo que nos proponemos, por ejemplo, un aumento de sueldo, una beca, adquirir un patrimonio, entre otros, y estamos tan enfocados en eso, que no nos damos cuenta que invertimos toda nuestra energía en ´producir adquirir ´ bienes materiales principalmente para que a nuestros sucesores no les falte nada, pero se nos olvida que con nada llegamos y de la misma manera nos vamos, sin embargo, aunque los bienes definitivamente nos hacen la vida más fácil, no son lo más importante.

¿Y si aparte de heredar bienes materiales, también heredamos valores?

Todos sabemos que las generaciones adultas de hoy somos los responsables de las próximas. De la misma manera que nos esforzamos en ser exitosos, trabajemos en educar a los niños y jóvenes en base al verdadero significado del éxito por medio de valores y principios ya que está en nosotros predicar con el ejemplo.

Todos los hábitos que apliquemos nosotros hoy los niños los absorben y eventualmente los van a efectuar ellos de manera casi automática, así habremos hecho un cambio positivo. Por ejemplo, hacer ejercicio y alimentarse adecuadamente, mantenerse alejado de vicios, leer, interactuar con otras personas y cumplir metas, podrían resultar ser actividades comunes y únicamente aplicables para los adultos; sin tener en cuenta la importancia que dichas actividades también son esenciales para el desarrollo físico y mental de los jóvenes y niños, pero sobretodo para inculcarles los beneficios que a largo plazo obtendrán por llevar una vida en equilibrio.

Te invito a que este año 2017 incluyas en tu To Do List cosas trascendentales para tu familia y tus hijos. Recuerda que el equilibrio se logra manteniendo salud física, mental y emocional. La satisfacción y plenitud en la vida se reflejan como éxito cuando se logra el equilibrio de estos tres aspectos. Pequeños cambios hacen una extraordinaria diferencia.




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