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POR PRO Magazine Chihuahua

Seguramente a lo largo de nuestra vida hemos escuchado el dicho: “antes de morir, todo debemos de escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo”, ¡y nos lo creemos! Pero ¿qué sucede con las...

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Seguramente a lo largo de nuestra vida hemos escuchado el dicho: “antes de morir, todo debemos de escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo”, ¡y nos lo creemos! Pero ¿qué sucede con las mujeres que deciden no tener hijos y concluyen con ofrecer sus capacidades y destrezas a otras áreas de su vida?

      La sociedad ha sobrevalorado la idea que si una mujer no tiene hijos, está incompleta. La mayoría de las mujeres día a día crecen con la idea de que fueron creadas para engendrar vida; si bien, algunas desde pequeñas sueñan con esa idea, otras no tanto y se vale, está bien, pero entonces escuchamos juicios como ya se le fue el tren, es una mujer frívola, no le gustan los niños, amargada, o simplemente nunca encontraron la pareja adecuada para realizar su maternidad.

       Al no conocer el trasfondo de la decisión de no ser madre, le sumamos la culpabilidad ¿hice lo correcto?, ¿me sentiré incompleta?, ¿llegaré sola a la vejez? Vendemos la idea de que los hijos son quienes ven por ti incondicionalmente en el futuro. En otro plano, existen mujeres que tuvieron a sus hijos por presión de sus maridos y familias, o porque eso era lo que seguía en el curso de su vida personal, y eso no logró su felicidad. Conocemos también aquellas que se sienten solas y están rodeadas de hijos.

        Un hijo no te garantiza compañía, ni en tu juventud ni en la vejez. Si eres de las mujeres que creen que no todas deben de escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo, es importante que estés firme en tu decisión y te rodees de gente con la que no necesites cumplir expectativas ni obedecer la presión social que existe sobre las mujeres. Es necesario cumplir las expectativas y deseos propios, no sentir culpabilidad de las decisiones que tomes a lo largo de tu vida porque ¡es tuya! Qué importa el qué dirán, una persona vale por lo que es, no por lo que posee.

        Si decides formar una familia, te felicito y cúmplelo con cabalidad, ser madre exige una gran responsabilidad, la maternidad es una vocación que requiere de entrega total y de muchos sacrificios que llegan a ser para toda la vida. No podemos juzgar ni señalar las decisiones que toman las demás personas, cada quien es forjador de su destino, individualmente o en pareja debemos tomar nuestro propio rumbo de vida, elegir y determinar lo que haremos y que esos decretos nos hagan realmente felices.




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