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POR PRO Magazine Chihuahua

  De unos años a la fecha hemos tomado conciencia sobre los efectos que la acción humana tiene hacia el entorno y las posibles consecuencias de esos efectos sobre la salud y la vida de diversas...

De unos años a la fecha hemos tomado conciencia sobre los efectos que la acción humana tiene hacia el entorno y las posibles consecuencias de esos efectos sobre la salud y la vida de diversas especies, la nuestra incluida.

Esta “conciencia verde” poco a poco va permeando en todos los ámbitos del actuar humano y la dirección de proyectos no es la excepción. El director de proyectos tiene la responsabilidad de definir y aplicar una “estrategia ambiental” hacia la gestión, los resultados y los entregables (productos resultantes) de su proyecto. ¿Qué significa esto?

Richard Maltzman y David Shirley proponen la elaboración de un Plan de Gestión Ambiental en su libro “Green Project Management” (Maltzman y Shirley 2010). Este Plan de Gestión Ambiental es adicional a los planes que define la Guía de los Fundamentos para la Dirección de Proyectos (Guía del PMBOK®) – Quinta Edición (PMI® 2013) y, entre otras cosas, busca definir lo siguiente:

-Los estándares ambientales que aplican al proyecto (por ejemplo, ISO 14000) y la forma en que dichos estándares serán cubiertos a lo largo del proyecto.

-Las responsabilidades de los participantes del proyecto con relación a los aspectos ambientales.

-Las actividades a realizar en el proyecto para reducir el impacto negativo ambiental de su gestión y sus productos resultantes.

El Project Management Institute (PMI®) no ha integrado aún este plan dentro de la Guía del PMBOK®, pero sin duda es cuestión de tiempo para que el enfoque ambiental se integre formalmente a la gestión de proyectos.

¿Qué tan verde?

¿Qué tan verde es un proyecto?, ¿cuánta responsabilidad tiene el director de proyecto hacia el tema ambiental? Maltzman y Shirley proponen una escala de 4 niveles para categorizar a un proyecto (Maltzman y Shirley 2010), dependiendo de su grado de “verde” (recuadro). En general, entre menos verde sea el proyecto, mayor es la responsabilidad del director de proyecto para definir acciones y posturas para reducir el impacto ambiental negativo del proyecto, debido a que los proyectos que son verdes por la naturaleza de sus resultados generalmente ya integran un esquema orientado hacia la protección del ambiente.

Los 4 tipos de proyectos verdes

De acuerdo al libro “Green Project Management” (Maltzman y Shirley 2010), estos son los 4 tipos de proyectos verdes.

Verde por definición: proyectos cuyo principal producto o salida aporta un beneficio al medio ambiente, a las especies del ecosistema y/o a la reducción de emisiones contaminantes. Por ejemplo, la construcción de un parque eólico.

Verde por impacto del proyecto: en este caso, el resultado del proyecto no es verde de forma directa pero tiene un impacto inmediato positivo hacia el ambiente, como el diseño de un auto eléctrico o la definición de un proceso que permita reciclar una mayor cantidad de componentes.

Verde por impacto del producto: estos proyectos generan productos resultantes que tienen un impacto positivo o negativo hacia el ambiente. Como contraejemplo: la fabricación de una impresora que utiliza cartuchos no reciclables o con tinta de efectos nocivos al medio ambiente.

Verde en general: el resto de los proyectos cabe en esta categoría. Son aquellos que no cumplen ningún objetivo verde pero que pueden (y deben) implementar procesos y acciones que reduzcan el impacto negativo al medio ambiente.

En el nivel 4 caen la mayoría de los proyectos que realizamos día a día. Si bien el proyecto podría no tener ningún objetivo verde definido, el director de proyecto debe definir acciones y medidas para evitar que el proyecto tenga un impacto negativo al medio ambiente de forma directa o indirecta.

La implantación de estrategias verdes no sólo es algo “correcto”, también aporta beneficios a la gestión del proyecto al exigir al equipo que busque ahorros, eficiencia y reducción de desperdicios. Ejemplo: si un proyecto ha sido planificado de forma deficiente y requiere que los miembros del equipo trabajen por las noches, se generará un impacto negativo indirecto al ambiente debido a que se requerirá utilizar electricidad adicional (iluminación, equipos de cómputo, etc.) en periodos de tiempo que, en condiciones normales, no hubiese sido necesario. Como puede verse, una planificación descuidada e irresponsable por parte del director de proyectos implica costos al medio ambiente, adicionales a los costos directos del proyecto y al cansancio de los participantes.

Fuentes

Maltzman, Richard, y David Shirley. Green Project Management. Boca Raton, FL: CRC Press, 2010.

PMI®. Guía de los Fundamentos para la Dirección de Proyectos (Guía del PMBOK®) - Quinta Edición. Project Management Institute, Inc., 2013.

 




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