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POR PRO Magazine Chihuahua

¨Las separaciones no significan rupturas.¨ -Psicoanalista Javier

Cuando las parejas están ¨en-amor-adas¨, todo es maravilloso y placentero, se ansía compartir la mayor parte del tiempo, así como los intereses y los espacios, pero, cuando la luna agotó su dulzura, la convivencia puede ser el campo de batalla y la distancia, lo más anhelado por las partes. Las frases ¨te amo, te extraño o quiero mi vida contigo¨ solo quedan en borrosos recuerdos y como inicio de alejamiento, emergen las frases: ¨se acabó¨, ¨no puedo más¨, ¨me voy¨, ¨vete¨, ¨déjame en paz¨, ¨es definitivo¨, ¨no queda nada¨ (claro, sabemos que hay variedad, pero no quiero que me censuren la publicación).

De manera natural, cuando llega la temida pero buscada separación, las ¨ex-medias naranjas¨, con la intención de defenderse del miedo, dolor, rabia, desilusión entre otras emociones, recurren a su arsenal de combate:

1.Discusiones y ofensas.

2. Lucha de poder, generalmente en el terreno de la economía.

3. Frustrar o evadir las necesarias negociaciones.

4. Maltratos y violencia a todos los niveles y grados.

5. Alardear de la maravillosa vida que se obtuvo con la separación.

6. Pretender lucir más atractivo/a, así como comprar compulsivamente con tal de hacer mostrar al otro u otra lo mucho que se perdió.

7. Estar muy alerta de la nueva vida, amistades o adquisiciones de su ex.

 

Cuando hay hijas/os:

  1. Peleas en la que se les involucra
  2. Regalarles cosas para ganar alianzas.
  3.  Iniciar un concurso por ser ¨lo más amado¨ para el o la hija.
  4.  Descalificar al otro/a.
  5. No hacer o respetar acuerdos para la convivencia y custodia.
  6.  Retirar, evadir o abusar de la pensión alimentaria.
  7.  Lo más grave: amenazar y atacar contra la integridad o la vida de la ex-pareja o la familia.

Ante este escenario y la tendencia de seguir las mismas rutas, fórmulas y formas -comúnmente agresivas o judiciales- parece obvio que una separación o divorcio jamás tendrá final feliz y el pretendido ¨dejarse en paz¨ se vuelve una romántica ironía. Ahora, ¿qué imaginan si les dijera que existe la posibilidad de lograr una saludable, incluso feliz relación de ex-pareja?.

¨Las separaciones no significan rupturas.¨ -Psicoanalista Javier Montejo

TEXTO LILIA MARTÍNEZ PADILLA 

 




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