probusiness

POR David Quezada

La reina de los bienes raíces

Las mujeres emprendedoras rompen cada vez más paradigmas en el mundo de los negocios. De entre muchos casos de éxito en esta ocasión hablaremos de Dorothy Herman, una mujer emprendedora que, a pesar de su complicada situación, logró hacer una gran fortuna en el negocio de los bienes raíces.

Para Dorothy, el camino al éxito incluyó sobrevivir a un trauma infantil y criar a una hija cuando era adolescente. Dottie, se unió a la segunda lista anual de las mujeres más ricas cuyas fortunas fueron hechas por ellas mismas de Forbes este año. Todo inició en 1990, primero con Prudential Long Island Realty y años después con Douglas Elliman. Herman, de 63 años, ha hecho su fortuna vendiendo casas de varios millones de dólares a la élite de Nueva York. Como copropietaria y directora general, lideró a Douglas Elliman para vender $22 mil millones en viviendas en 2015, con una ganancia de $600 millones en ventas. Hoy, la firma tiene más de 6,000 agentes en 85 oficinas en todo el país, lo que convierte a Douglas Elliman en la tercera inmobiliaria más grande del país.

 ¨TIENES QUE SER APASIONADO EN LO QUE HACES. NO ES QUE HAYA CRECIDO Y ME HAYA QUERIDO CONVERTIR EN UNA EMPRENDEDORA DE BIENES RAÍCES. NO FUE ASÍ. PERO LAS OPORTUNIDADES SE PRESENTAN Y CREO QUE LA MAYORÍA DE LAS PERSONAS NO LAS APROVECHAN O TIENEN MIEDO DE HACERLO, TEMEN A FALLAR. Y NO¨

La vida de Herman no siempre fue tan afortunada. Cuando tenía 10 años, ella y su familia tuvieron un accidente automovilístico en su camino a casa, luego de unas vacaciones de esquí en Vermont. El choque mató a su madre, dejó a su padre discapacitado y durante los años siguientes, provocó convulsiones para Herman, quien fue arrojada del automóvil. Sin embargo, ella siguió adelante. "Puedes ser una víctima o puedes tomarte un día o dos, llorar y luego volver al juego", dice Herman.

Cuando se convirtió en madre a los 19 años, se tomó un tiempo libre de la Universidad, pero pronto regresó para lograr su título, con el objetivo de obtener una certificación en planificación financiera. Después, tomó un trabajo como agente de bienes raíces en Merrill Lynch en Long Island. Merrill Lynch, pronto desapareció y vendió la tienda a Prudential en 1989. Ante la insistencia de sus compañeros de trabajo, Herman decidió que ella podría administrar mejor el lugar. El problema, era que ella no tenía el dinero. Así que convenció a Prudential de que le prestara los $7 millones para la venta, y en 1990 compró Prudential.

Ahora, 27 años después, es la mujer más rica en bienes raíces estadounidenses y una de sus compañías genera alrededor de $25 mil millones en volumen de ventas anuales.




NOTAS RELACIONADAS