prolife

POR PRO Magazine Chihuahua

Definir al movimiento artístico del impresionismo en su amplio sentido sería un tanto ocioso. Lo anterior toda vez que en realidad este concepto se centró en la pintura que se...

Roberto Delgado 

      Definir al movimiento artístico del impresionismo en su amplio sentido sería un tanto ocioso. Lo anterior toda vez que en realidad este concepto se centró en la pintura que se exponía en París de finales del siglo XIX. Aunque en la música el impresionista sería Debussy, en la literatura los hermanos Goncourt y en la escultura Rodin, los elementos de este movimiento son realmente pertenecientes al pincel. Son Pissarro, Degas, Renoir, Manet, Monet, Cézanne y Sisley los que comandaron este estilo consistente en plasmar la luz y el instante más allá de las formas generando trabajos en su mayoría de paisajes degradados. No podemos olvidar tampoco a los eternos Van Gogh y Gauguin quienes dejaron para la historia su postimpresionismo que sigue con la base anterior pero añadiendo más emoción y subjetividad al arte, con esto, rompieron los límites del impresionismo aunque la técnica era básicamente la misma. 

Boulevard Montmartre - Pissarro 

El Camino de la Máquina- Alfred Sisley

     

 

 

 

 

 

   

   Estas dos formas de pintar (o una), con el paso del tiempo se han vuelto más y más reconocidas en el mundo. Hoy, podemos encontrarlas en lo mejores museos de todos los continentes. Alemania tiene el “Museo Kunsthalle” en Bremen y el “Neue” en Munich. Finlandia el “Ateneum” en Helsinki. Francia el “d´Orsay” en Paris. Holanda el “Rijksmuseum” en Ámsterdam dedicado a Van Gogh. Inglaterra la “National Gallery” y el “Courtauld Institute Galleries” en Londres. La República Checa el “Narodni Galerie” en Praga. Rusia el impactante “Hermitage” en San Petersburgo y Estados Unidos el “Metropolitan” y el “Moma” en Nueva York. Y la lista se extiende a África y Oceanía donde este tipo de pintura es celebrada todos los días. 

Molino de la Gallette - Pirerre Auguste Renoir

      Oscar Wilde decía que antes del impresionismo no había sombras azules y yo le agregaría que nunca como en el impresionismo logramos ver una noche estrellada tan hermosa. Para ver el mar muy bien, hay que verlo cada hora y cada día desde el mismo lugar. Con este tipo de pintura sucede algo similar porque jamás dejará de admirarse e interpretarse.

La Noche Estrellada - Vincent Van Gogh

 




NOTAS RELACIONADAS