probusiness

POR PRO Magazine Chihuahua

Países que han limitado el Internet

Es innegable la aparición de nuevos medios de comunicación durante los últimos años. Casi todo el mundo depende de ellos para la libertad de expresión. Pero más medios no necesariamente significa pluralidad, ni más y mejor información. A los gobiernos, muchas veces, les desagradan estas voces influyentes, alternativas y críticas. Hoy en día, se ha olvidado que los nuevos medios de comunicación deben ser útiles a la nación en su conjunto, no al poder; que deben estar vinculados con la sociedad y contribuir a formar opinión, al tiempo que dotan de mayor sentido a las grandes luchas sociales. El derecho a acceder a la información es necesario para el libre debate de las ideas y el desarrollo de cualquier sociedad.

Países que han limitado el Internet

Caso 1DMX México
México tiene uno de los sistemas más robustos de protección en todo el mundo y cuenta con leyes, programas y una fiscalía encargada del tema. Frente a este panorama, el internet surge como una nueva herramienta para que las organizaciones no gubernamentales puedan hacer oír su voz e incidir en la opinión pública, por lo que un sector de la ciudadanía prefiere las redes sociales a los sitios web con noticias tradicionales.


       A raíz de la necesidad de establecer políticas de comunicación que respondan a los retos de la globalización y la apertura de fronteras, los cibernautas mexicanos se enfrentaron a la censura de la página 1DMX.org, en el 2013. El portal transmitía entrevistas, imágenes y videos de personas que acusaron a autoridades federales y locales de la violencia que existía en el país. Un año después, se lanzó la Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión que abría posibilidad de bloquear la red durante una manifestación, lo cual atentaría contra el derecho de documentar cualquier clase de abuso durante manifestaciones.

CASO Enmienda de Ley Hindú India
La línea que separa la censura de la protección a los derechos de autor se desvanece. Estas regulaciones no han hecho más que mostrar cómo va cambiando la concepción de gobiernos sobre el uso y poder de internet. El gobierno hindú, ante su Ley de Información y Tecnología, pretende atacar a los individuos y sus derechos vía legislación, confundiendo la diferencia fundamental entre transparencia (obligación del gobierno) y privacidad (derecho civil).


      En un país como la India, más de 100 millones de usuarios generan millones de debates, opiniones e ideas que son combustible para generar una verdadera democracia. Las plataformas digitales hindúes les dan a las mujeres jóvenes un sentido de movilidad y libertad que no siempre existe en su mundo de todos los días, donde encuentran restricciones que dictaminan cómo deben vestir y con quién pueden hablar. La libertad de expresión en Internet debe permitir el libre debate en asuntos de interés general, facilitar el desarrollo, el buen gobierno y la implementación de garantías democráticas.

TIB Turquía
Países en desarrollo, como Turquía, se enfrentan a críticas por organizaciones de derechos humanos ante la posibilidad de transferir el control de información a los servicios de inteligencia MIT, organismo con amplios poderes para vigilar internet sin estar obligado a rendir cuentas ante la justicia. La nueva legislación sobre internet permite a la Autoridad de Telecomunicaciones (TIB, por sus siglas en turco) decretar el bloqueo de una determinada web sin orden judicial.


      Pero este impedimento desarrolló un “internet paralelo” entre los internautas turcos. Durante 3 años, YouTube fue cerrado y reabierto en varias ocasiones, pero seguía siendo el cuarto sitio más visto en Turquía. ¿Cómo? Bastaba con que el usuario cambiara los DNS (una de las matrículas de la red) en el propio ordenador, usara un proxy para enmascarar la navegación, o acudiera a una de las numerosas web de desvío que cargaban cualquier destino prohibido. A raíz de esto, un algoritmo impuesto por la TIB evita que ciertos contenidos sean vistos por los usuarios turcos. Otras plataformas como Blogger, Wordpress, Vimeo, SoundCloud, Issuu y varias herramientas de Google también fueron bloqueadas.

Conferencia Internacional Internet 2015 China
Controlar la libertad de expresión digital en un país con 1,360 millones de usuarios que representan, aproximadamente, el 22% del total mundial suena imposible. Un entorno difícil de controlar y abierto a la influencia de ideas como democracia o derechos humanos donde los resultados de búsquedas, como de Google, por ejemplo, están filtrados y seleccionados.


      Esto, en China, sucede minuto a minuto. En la segunda Conferencia Internacional de Internet del año pasado, el presidente chino Xi Jinping presentó la estrategia local titulada “legislación prudente” que bloqueará numerosas direcciones populares en occidente como Twitter, Facebook, Instagram, todos los servicios de Google o medios de información como The New York Times, Wall Street Journal o El País. Las grandes marcas que asistieron (Microsoft, IBM, Samsung, Nokia, LinkedIn, Netflix y Facebook) dieron un “no” como respuesta al régimen represivo que impone China sobre el internet y a priorizar los principios y a la gente antes que los beneficios. Plataformas como We-Chat o Weibo (el equivalente chino a Whatsapp y Twitter) generan la increíble cifra de 30,000 millones de mensajes cada día, siendo el sector de internet el 7% del PIB chino.




NOTAS RELACIONADAS