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En décadas recientes, el fenómeno de emprender ha tomado una gran fuerza y relevancia, tanto que nunca antes en la historia de la humanidad habían existido condiciones tan favorables para emprender, fenó...

Por: Ulises Elías

En décadas recientes, el fenómeno de emprender ha tomado una gran fuerza y relevancia, tanto que nunca antes en la historia de la humanidad habían existido condiciones tan favorables para emprender, fenómeno que define Steve Blank como la democratización del emprendimiento. Pudiéramos decir que vivimos en la era del emprendimiento.

       Existen regiones económicas enteras cuyo sustento proviene del impulso y nacimiento de nuevas empresas de alto crecimiento. Tal es el caso de Silicon Valley, Austin y Boulder en Estados Unidos, Tel Aviv en Israel, entre muchos otros. Estas regiones han generado las estrategias y estructuras ideales para la proliferación de emprendimientos generados por emprendedores tanto locales como internacionales.

       Pero qué tipo de empresas se han gestado durante esta generación de emprendimiento. Para responder eso, debemos primero definir el concepto de emprendimiento. Tomado de la Real Academia Española, Emprendimiento es la acción y efecto de emprender, lo cual significa acometer o comenzar una obra o negocio. Si nos vamos por este mero concepto tan genérico, entraría todo tipo de creación de negocios, desde los de autoempleo, los tradicionales, y hasta los de media y alta tecnología, sin hacer ninguna distinción entre estos.

       Sin embargo, cabe destacar que no todos los emprendimientos son del mismo nivel de complejidad ni tienen el mismo impacto en el mercado y en la sociedad. Si una persona decide emprender creando una taquería y su mero objetivo es obtener su sustento de vida al nivel de un empleo, es sencillamente un emprendimiento de autoempleo, donde su impacto está reducido, y no tiene por objetivo el crecimiento ni la creación de otros empleos, ni un impacto real en la sociedad. 

       Por otro lado, pudiéramos tener a un emprendedor que crea un lugar de comida donde ofrece un servicio o producto nuevo y diferenciado de lo actual, coloca una visión de crecimiento, que le permite incrementar sus ventas, que lo hace abrir diversas sucursales, introduce una cultura de apoyo al medio ambiente y a la sociedad, genera más empleos y de mejor calidad, a los que capacita y desarrolla, introduce nuevos productos, e implementa nuevas estrategias en el mercado. Entonces estamos hablando de un emprendimiento de alto impacto.

       El emprendimiento de alto impacto es aquel que muestra algún componente innovador en el producto, servicio, proceso, modelo de negocio o estrategia de mercado. El impacto puede no estar limitado a la parte económica sino que se puede expandir a la parte social o sustentable. Crea asimismo empleos de mayor valor agregado y de calidad, y tiene el potencial de expandirse a otros mercados y con visión global. Y en muchos de los casos son modelos a seguir por otras empresas al afectar el status quo de la industria a la que pertenecen.




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