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POR Oscar Herrera

Déficit en Infraestructura Educativa

 

Por: Oscar Armando Herrera Ponce

La educación básica es fundamental en cualquier sociedad, pues como su nombre lo dice, constituye el cimiento sobre el que se construyen las generaciones del mañana. Creo que fortalecer su calidad, es la principal inversión que todo gobierno y sociedad debieran priorizar, pues es la forma más efectiva de incidir en el porvenir y de favorecer la justicia social.

      Una premisa indispensable para poder fortalecer la calidad de la educación básica, es contar con la infraestructura suficiente y adecuada para que los alumnos puedan tomar las clases en condiciones dignas. Lo comento porque de acuerdo con el Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial que realiza el INEGI, en Chihuahua contamos con un déficit muy significativo en infraestructura educativa.

       Según los datos, de 5,229 planteles de educación básica que existen en Chihuahua, solo 2,170 cuentan con piso de madera, mosaico u otro recubrimiento. Son números muy preocupantes, pues significan que solo el 41.5% de las escuelas tiene piso, algo que pareciera de otro siglo, pues para nada cuadra con el nivel de desarrollo que tiene Chihuahua, ni con el tamaño del presupuesto disponible para el sector educativo.

      Y existen más números que empeoran el panorama, pues el mismo estudio revela que del total de escuelas, solo 3,857 están construidas con material de piedra, ladrillo o cemento; más del 26% de las escuelas quizá están edificadas solo con lámina y/o cartón, o con otros materiales igual de endebles, inadecuados para garantizar la seguridad y las condiciones propicias para el aprendizaje de los niños y jóvenes.

        Para cerrar el círculo, resulta muy alarmante que solamente el 37.7% de las escuelas cuenten con losa de concreto, lo que significa que el resto de ellas o no tienen techo, o lo tienen de algún material inapropiado y deficiente para una escuela. Más allá de cómo estemos en comparación con otros estados del país, no queda duda que el atraso en infraestructura no solo es mayúsculo, sino urgente.

      A manera de agregado, el informe señala que los principales rubros que necesitan atención para fortalecer la infraestructura de las escuelas, son la seguridad estructural de los inmuebles y la existencia de servicios sanitarios en las mismas. Según la información, hacen falta al menos 1,000 millones de pesos para atender las necesidades más urgentes en materia de infraestructura educativa. Pareciera demasiado presupuesto, pero créame que sí se junta, nomás hay que ponerle voluntad política al asunto. 

      Le reitero lo escrito, sin la infraestructura básica y adecuada, pensar en mejorar la calidad educativa es una utopía. Tampoco significa que los edificios generen el aprendizaje y desarrollo de competencias, pero sí constituyen el primer paso para generar las condiciones propicias. La educación es el tema cardinal para el desarrollo social y aún hay bastantes tareas por realizar. Es asignatura pendiente e inmediata para Javier Corral Jurado.

        Amable lector, recuerde que aquí le proporcionamos una alternativa de análisis, pero extraer el valor agregado, le corresponde a usted.




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