prolife

POR Alonso Hernández

    Existe una idea generalizada de qué debemos evitar a toda costa el fracaso, de insistir e insistir y de nunca -por nada del mundo- llegarnos a rendir.    ¿Pero qué pasa cuando...

    Existe una idea generalizada de qué debemos evitar a toda costa el fracaso, de insistir e insistir y de nunca -por nada del mundo- llegarnos a rendir. 
 
¿Pero qué pasa cuando, luego de invertir recursos y recursos, nos empezamos a deteriorar y desgastar en vano por un proyecto que nada más no funciona?
Se vale soltar. Se vale rendirse. Se vale retroceder. 
 
• “No me gusta la carrera que estudié, pero pues ya qué, ya le invertí 3 años; ahora la termino porque la termino.” 
• “Si ya no lo aguantas, ¿por qué sigues con él?” - “Pues ya pura costumbre, ya qué; ni modo que lo deje, ya son 8 años de novios.” 
• “Este libro está aburridísimo, pero lo voy a terminar porque ya lo empecé.”
 
    Nos apegamos de una manera innecesaria e irracional a las inversiones -no sólo monetarias- que hicimos en el pasado y que sabemos que no nos van a retribuir en el presente y mucho menos en el futuro. 
    La ‘Falacia del Costo Hundido’, es un sesgo cognitivo que todas las personas presentamos pero que nos puede llevar a tomar decisiones erróneas, ciclándonos en proyectos que simplemente no funcionan, todo por aferrarnos a un gasto pasado que simplemente no se puede ya recuperar. 
 
    Supongamos que inviertes equis cantidad de dinero en un nuevo negocio. Pasa el tiempo y el mismo nada más no despega; implica pérdidas y más pérdidas. A pesar de eso, como ya estás a mitad de camino y te has gastado mucho dinero, sigues trabajando para evitar a toda costa que esa inversión inicial se convierta en una pérdida rotunda, sin embargo, luego de un tiempo el proyecto nomás no despegó ¿Qué lograste?, Sólo posponer el fracaso y alargar el desgaste emocional. ¿Todo por qué?, Por no saber soltar a tiempo. 
 
    De seguir atándonos a lo invertido ya en el pasado, nos privaremos de verdaderas oportunidades presentes y futuras. Por ejemplo, por seguir estudiando algo que no te gustó, te privas de trabajar en algo que sí te llene día tras día, es decir, por no desperdiciar 5 años de tu vida, terminas por desperdiciar el resto de tus días haciendo que algo que simplemente te da para vivir al día; o bien, por seguir con una pareja que ya no amas, pero ya has estado cierto tiempo con ella, pierdes la oportunidad de sí estar con alguien que ames y te ame. 
 
    Por aferrarnos al pasado puede que nos estemos privando de un mejor presente y ni se diga de un mejor futuro. A mí me ha pasado en varias áreas, y a ti ¿te ha cegado un costo hundido? 

 

http://alonsohernandez.net/

YouTube/Alonso Hernández 

Instagram/alonsohernandezautor 




NOTAS RELACIONADAS