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POR Paulín & Rivera

Existe una gran diversidad de tipos de Fideicomisos, pues como se ha referido, atienden a la finalidad real que buscan los contratantes. ¿Conoces los más importantes para ti?

Un Fideicomiso es un contrato por virtud del cual una o más personas, físicas o morales, a las que se les conoce como Fideicomitentes, delegan a otra llamada Fiduciario, la propiedad o titularidad de bienes muebles, inmuebles, dinero o derechos, para que los administre o invierta en beneficio propio o de un tercero llamado Fideicomisario. Dicha figura se encuentra regulada por la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito.

Existe una gran diversidad de tipos de Fideicomisos, pues como se ha referido, atienden a la finalidad real que buscan los contratantes; sin embargo, los más comunes son los de administración, inversión, garantía e inmobiliarios. Cada uno de estos contratos cumple con diferentes propósitos. 

FIDEICOMISO DE ADMINISTRACIÓN

Se entregan los bienes o derechos al Fiduciario para que los conserve, custodie administre y transmita a favor de un tercero.

FIDEICOMISO DE INVERSIÓN

Se aportan recursos o valores para que la institución Fiduciaria los destine a operaciones económicas que les generen un beneficio económico.

FIDEICOMISO INMOBILIARIO

El propietario de un bien inmueble transmite a una Institución Fiduciaria la propiedad de la tierra para que se desarrolle y ejecute un proyecto inmobiliario y otra persona aporta los recursos económicos. De esa manera, la Fiduciaria se encarga de administrar e inspeccionar el avance de obra y manejar los fondos para que finalmente se enajene y genere una utilidad en beneficio de quienes aportaron tanto el terreno como el numerario.

FIDEICOMISMO DE GARANTÍA

Es importante resaltar que, celebrar un Fideicomiso tiene varias ventajas en comparación con una Sociedad Anónima, como puede ser la seguridad jurídica que proporciona al determinarse en dicho contrato los procedimientos de ejecución en caso de incumplimiento de las obligaciones de los contratantes, quienes tienen también la facultad de remover a dicha institución en caso de que no obre como corresponda. Otra ventaja que pueden mencionarse son: la administración independiente de los Contratantes o el conocimiento de costos de la Fiduciaria.




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