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POR Editorial PRO Magazine


Texto EMWA

El reloj Tank nace en 1917 de una visión, un concepto sólido que corona un largo proceso de reflexión. Se trata de un instrumento para medir el tiempo que deja atrás las tradiciones, revoluciona las costumbres y abre la puerta de los talleres al diseño moderno para imponerse como referencia en relojería. 

Hoy, el reloj Tank cumple 100 años y parece más joven que nunca. Para los espíritus libres de cualquier época, el Tank simboliza un estilo y una elegancia que recorre el siglo siguiendo una trayectoria sin igual. Un reloj que tiende puentes entre épocas e inventa una manera de vivir decididamente moderna en torno a tres modelos icónicos: Tank Louis Cartier, Tank Américaine y Tank Française. A partir de 1904, se comienzan a producir diseños de joyería que se caracterizan por las líneas geométricas y las formas abstractas. Así nace un estilo vanguardista y Cartier se afianza como su precursor: el estilo moderno, conocido más adelante como Art déco.

Al mismo tiempo, la relojería ocupa un lugar cada vez más importante para Cartier. Impulsada por Louis Cartier, la Maison causa sensación en el universo relojero con la creación del reloj de pulsera en 1904 para ser llevado en la muñeca.

Louis Cartier comprende rápidamente que esta creación va a modificar la naturaleza misma de los relojes, revolucionando la relojería. El reloj de pulsera de Cartier se convertirá en un accesorio indispensable, funcional y elegante a la vez. Según la tradición oral de la Maison, habría sido el mismo Louis Cartier quien decidió emular, a través de la arquitectura del reloj Tank, el diseño de un tanque aliado visto por debajo: las angarillas evocan las orugas y la caja hace eco al habitáculo del tanque.

El reloj Tank es un reloj universal. Su forma parece encontrarse bajo el dominio de un número áureo que le permite jugar entre el cuadrado y el rectángulo. A veces masculino y a veces femenino, el reloj Tank declara que la libertad y la elegancia no tienen género.




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