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POR Valeria Guerra

Durante el transcurso de los años, la definición de “poder” ha tomado connotaciones distintas. Ahora, esta palabra tiene un significado especial para la mujer.

Generalmente asumimos que poder significa fuerza y control sobre los demás, pero en estos últimos días me topé con varias definiciones en el libro "Secrets of Six-Figure Women: Surprising Strategies to Up Your Earnings and Change Your Life", de Barbara Stanny, que trata sobre como las mujeres podemos asumir el éxito económico.

Poder, por definición, es la habilidad de hacer que las cosas sucedan. Y para que esto pase, se requiere de seguridad mental y medios para lograrlo. Desde una perspectiva masculina, poder simboliza autoridad, control y dominancia. Pero en el 2000, en una de las portadas de la revista Fortune, se mencionó lo que esto significa para nosotras: "Las mujeres se sienten poderosas cuando están haciendo la diferencia y expandiendo sus propias capacidades".

Esto me ha hecho pensar mucho, porque para que la mujer pueda lograr hacer una diferencia, se requiere de medios concretos, como relaciones, capacidad, dinero, etcétera. Son muchas las cosas que tenemos que tener presentes en nuestras vidas para lograr lo que deseamos. Según el libro antes mencionado, para una mujer poder representa independencia, influencia e impacto. Una mujer poderosa es alguien que sabe quién es y decide expresar eso al mundo.

¿Por qué necesitamos mujeres poderosas? Porque a través de ellas podemos decirle al mundo cómo somos, qué pensamos y qué queremos. Por ejemplo, si dentro de una empresa hay mujeres en la toma de decisiones, más se pueden expresan sus necesidades concretas. Entre más mujeres haya en la vida pública, más común será que ejerzan puestos de liderazgo y que sus carreras se relacionen al éxito. En nuestra cultura que una mujer, al igual que un hombre, sea independiente en todos los sentidos o "jefe" se va convirtiendo en algo normal. Y por último, necesitamos role models para las jóvenes que quieren lograr tanto y necesitan ver que es posible.

El poder es algo bueno, así como la ambición. Ambas son palabras que antes no se relacionaban con la mujer. Ahora al leer todo lo que aporta, me encantaría ver cada vez más mujeres poderosas.




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