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POR PROMAGAZINE

Decidir ser parte de las mujeres líderes, quiere decir que tu mente está trabajando tres pasos hacia delante, en esa generación proactiva y competitiva del siglo XXI

¿Seguir patrones familiares y culturales o ser parte de la generación de mujeres emprendedoras? Es la pregunta que nos hacemos día a día cientos de mujeres al despertar… Sólo en nosotras está la respuesta ¡atrévete!

“Que las mujeres sean independientes y luchemos por ellas” dice una joven premio Nobel de la Paz, Malala Yousafzai, para mí un gran modelo a seguir, ella siendo una niña le tocó luchar contra un gran patrón cultural – espiritual, para ser hoy reconocida como una líder mundial y ¿cómo logró hacerse escuchar? su estructura mental estuvo tan fuerte que ni una bala, literalmente hablando, fue capaz de callarla.

Ahora bien, ¿Vale la pena ser líder?, luchar contra patrones culturales, familiares que vivimos las latinoamericanas, casarse – tener hijos - tener una familia, para construir una idea de negocio y emprender para sentirte realizada.

Decidir ser parte de las mujeres líderes, quiere decir que tu mente está trabajando tres pasos hacia delante, en esa generación proactiva y competitiva del siglo XXI y eres capaz de arriesgarte a tomar el timón y mover las velas de tu idea para llevarla al éxito.

Me preguntan, si eso se puede hacer sola y diría que jamás, necesitamos siempre del apoyo de muchos, como principal, tener siempre a la mano un psicólogo, un amigo (a), que sea esa segunda mano para que justo el día en que las hormonas se despierten y le digan a tu mente no puedo seguir, te recuerden como empezaste. Y de un gran equipo, ese que poco a poco tenemos que ir construyendo, en eso somos muy hábiles, como mujeres podemos reconocer fácilmente el valor de cada persona, podemos hacer que se apropien de nuestra idea y desarrollen su potencial en ella allí es cuando el esquema de familia lo cambiamos para hacer equipo. 

Atreverse, depende de que tan fuerte es la estructura mental de cada una de nosotras, para poder saber que tan lejos somos capaces de llegar, para así sobrepasar los obstáculos en el camino y tener la fortaleza de mirar hacia delante, proyectarte, manteniendo el foco en la meta.

¡Hey tu mujer! Si fuiste capaz de idearlo, ten la firme convicción de que eres capaz de ejecutarlo.




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