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POR Mario Reyna

Aportar a los emprendedores un conocimiento general respecto de los régimenes fiscales bajo los cuales pueden tributar, para poder concluir cuál es el que se adecúa más a sus emprendimientos.

Es total y completamente indiscutible que todas las empresas comparten, siempre, un objetivo en común: hacer crecer su negocio.

Y también es innegable que la medición de la expansión de ese negocio siempre descansa en un punto clave: el crecimiento económico.

En este sentido, mentiría si afirmara que el crecimiento económico no se encuentra íntimamente relacionado con el tema tributario (entre otros), ya que todas las personas físicas y morales están obligadas, básicamente, al pago de impuestos.

Ello, en la inteligencia que la obligación de contribuir al gasto público, mediante la transmisión de un porcentaje de nuestros ingresos es un compromiso al que se adhiere todo mexicano, de manera equitativa y proporcional, tal y como lo exigue el artículo 31 fracción IV de la Constitución Federal.

Por ende, te quiero comentar que existen dos tipos de régimenes fiscales: para personas físicas y morales.

Todos los régimenes fiscales para personas físicas tienen el beneficio fiscal de poder efectuar 2 tipos de deducciones para pagar menos ISR (a excepción del RIF, que solo tiene las personales):

 

  • Deducciones Personales: Gastos hospitalarios, médicos, funerarios, donativos, colegiaturas (hasta $24,500.00 MXN), gastos dentales, transportación escolar de hijos o nietos, etc.
     
  • Deducciones Autorizadas: Todos los gastos que sean indispensables para la consecución del objeto social, así como las referidas específicamente por régimen, como veremos a continuación:

 

En el entendido de que la adición de gastos deducibles no implica una disminución de la tasa impositiva del ISR, sino de la cantidad sobre la cual se efectuara el cálculo del porcentaje.

 

1.- Régimenes fiscales para emprendedores como personas físicas (sin socios):

 

a) Régimen de Ingresos por Actividades Empresariales.

 

Por actividades empresariales se debe entender todo acto que requiere de un mecanismo físico para su realización, es decir, no es una prestación de servicios.

Como ejemplo de actividades empresariales podemos mencionar a los talleres mecánicos, imprentas, restaurantes, cafeterías, cocinas económicas, cantinas, bares, tiendas de abarrotes, misceláneas, minisúpers, escuelas, kinders, guarderías, ferreterías, refaccionarias, entre otras.

 

b) Régimen de Ingresos por Actividades Profesionales (Honorarios)

 

En este caso la Ley del ISR nos dice que por “actividades profesionales”, debemos entender toda actividad que se efectúe como servicio personal independiente, siempre y cuando no sean ingresos por trabajo subordinado (salario), o bien los asimilables a salarios como honorarios a directivos de empresas, remuneraciones a funcionarios públicos, indeminzaciones laborales, etc.

En consecuencia, en este régimen deben tributar las personas cuyos ingresos deriven de un servicio personal e independiente, a empresas, dependencias de gobierno o a personas físicas en general, como abogados, contadores, arquitectos, médicos, dentistas, ingenieros, entre otros.

 

c) Régimen de Incorporación Fiscal

El Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), es el actual esquema diseñado y expedido en la reforma Hacendaria, mediante la Ley del ISR vigente, el 11 de diciembre de 2013 por el Gobierno de Enrique Peña Nieto, cuyo objetivo es fomentar la creación de nuevas empresas y regular a las “informales”.

Para tributar en este régimen es necesario que la persona física realice únicamente actividades empresariales, que enajene bienes o preste servicios, por los que, para su realización, NO se requiera contar con un título profesional y siempre y cuando sus ingresos anuales no excedan de $2, 000,000.00 MXN. El mayor beneficio es que no pagas ISR el primer año.

 

2.- Personas morales:

Régimen personas morales con fines lucrativos

El régimen de personas morales con fines lucrativos es único, puesto que todas las personas morales deberán pagar una tasa fija del 30% de Impuesto Sobre la Renta, recordando que para la constitución de una persona moral deben existir mínimo 2 socios.

En este régimen no existen las deducciones por gastos personales.

Todo lo anterior es solamente un minúsculo fragmento de lo que constituye el ámbito legal-fiscal, no obstante considero que ello es la cuestión esencial que debes considerar en el emprendimiento de un negocio.

Además, es recomendable siempre consultar con un abogado especialista en la materia fiscal para permanecer informado continuamente, así como para enterarse de los detalles que permiten a tu empresa, como contribuyente, obtener el mayor beneficio posible y disfrutar de todos los beneficios que la ley concede a los emprendedores mediante estrategias efectivas para formalizar el pago de contribuciones.

Espero que el presente haya resuelto las dudas más primordiales y que haya brindado un poco más de luz al (a veces) oscuro camino que todo emprendedor debe recorrer en busca del éxito.

 




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