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POR PRO Magazine Staff

Hasta hace poco, la humanidad no le había dado la importancia adecuada al sueño por considerarlo “pereza”. Ahora, sin embargo, sabemos cuáles son sus efectos en nuestro cuerpo.

Históricamente, grandes personajes asociaban al sueño con la pereza.

A Benjamín Franklin se le acredita el dicho “Yo dormiré cuando me muera”.

Thomas A. Edison, con la invención de los focos eléctricos, hizo posible trabajar por la noche y así no perder tiempo (desperdiciar la vida) durmiendo, despreciando al sueño y a la gente que dormía mucho. La gente llegó a asociar su éxito como inventor a su falta de sueño.

Sam Walton (fundador de Walmart) era famoso por sus juntas todos los sábados a las 7 a.m. para revisar la situación de sus tiendas, después de que él mismo se había ido a la cama el día anterior a las 2 a.m. preparándose para esa junta.

Para no ir tan lejos en pleno Siglo XXI, Donald Trump en su libro “Trump: Think Like a Billionaire” menciona que su horario de sueño es de 1 a.m. a 5 a.m., e invita a sus lectores a dormir lo menos posible.

Muchos otros íconos empresariales se jactan también de dormir poco y trabajar muchas horas y acreditan a esto parte de su éxito. Sin definir qué es éxito, claro está, autonombrándose como workaholics.

Cada vez se sientan más precedentes a nivel de Supremas Cortes (principalmente en EE.UU.) de condiciones laborales inadecuadas y que ponen en peligro la vida misma de los trabajadores por falta de regulación en horarios laborales (produciendo graves accidentes, bajos rendimientos y trastornos derivados de la falta de sueño). Sin embargo, hacen falta más regulaciones, pues las condiciones actuales de trabajo están poniendo en riesgo las generaciones futuras.

Lamentablemente, aún hoy en día hay mucha gente que piensa que dormir suficiente es sólo para sentirse bien por las mañanas, cuando en la realidad el sueño suficiente mejora la calidad (salud) y rendimiento de tu trabajo (productividad) y tus relaciones interpersonales (felicidad), permitiendo alcanzar tus potencialidades máximas en todos los terrenos físicos y mentales.

Gran cantidad de estudios serios concluyen que cualquier persona desde los niños, jóvenes universitarios, hasta los atletas élite o altos directivos de compañías, son más saludables y más productivos cuando duermen lo suficiente, matando los mitos de la gente que se empeña en señalar lo contrario, incluyendo los autonombrados workaholics.

Si tú eres de los que duermen menos de 7 horas, te reto a que hagas un donativo a tu salud y felicidad, invirtiendo en un buen sistema de descanso y extiendas (con compromiso) una hora más de sueño por noche, verás y disfrutarás las consecuencias. Si duermes más la receta es la misma, cuando menos en la primera parte de la receta.

POR ING. JESÚS FRANCISCO GONZÁLEZ VILLARREAL




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