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POR Victoria Rubio

¿Sabías que Nidia Moncada, orgullosamente mexicana, Master en ciencias con orientación en biología molecular e ingeniería genérica, quien actualmente se encuentra estudiando su Doctorado en...

¿Sabías que Nidia Moncada, orgullosamente mexicana, Master en ciencias con orientación en biología molecular e ingeniería genérica, quien actualmente se encuentra estudiando su Doctorado en la Facultad de medicina de la UANL, junto con su equipo de trabajo lograron registrar la patente “Pilot Analysis of Cartilage Implant with Genetically modified Adipose Mesenchymal Stem Cells with the IGF-1 Gene in Ovis Aries” en innovación tecnológica de tipo biogenética para México?  Y que, además, ganaron el concurso “World Stem Cell Summit” celebrado en la ciudad de San Antonio, Texas por lograr resultados EXTRAORDINAROS pese a las condiciones precarias (equipo médico técnico caduco, falta de recursos económicos, escases de muestras de laboratorio y demás) dentro de las cuales trabajaron para lograrlo?

Apuesto a que no lo sabías y, peor aún, ni siquiera importa… Lo admito, suenan fuerte las palabras, pero es aún más crudo ver que anualmente, México tan solo es capaz de registrar menos de 300 patentes y que en países como Estados Unidos se registran al menos 50 mil, y Corea del Sur —un pequeño país que hace sólo cinco décadas era más pobre que la mayoría de los países latinoamericanos— registra más de 10 MIL patentes al año….

¿Por qué traigo a colación estos datos deprimentes? No, no es que sea pesimista ni que demerite el sensacional esfuerzo de quienes logran año con año registrar una patente mexicana pese a la falta de apoyo. Lo que pretendo es hacer un llamado de atención a cada uno de nosotros para darnos a la tarea de dar a conocer y glorificar a los emprendedores mexicanos en ciencias y tecnología. ¿Cómo lograrlo? Muy fácil: de la misma forma que logramos hacer famoso a un meme o una nota de tipo “Lady Polanco”… Compartiéndolo y hablando de ellos.

YO QUIERO SER COMO ELLOS

De antemano, muchísimas felicidades a todos los deportistas mexicanos que lograron calificar a los juegos olímpicos de Rio 2016, bravísimo por quienes los apoyamos y qué padre que esta clase de eventos ayude a sembrar el deseo en la niñez y la juventud mexicana  a que anhelen ser el próximo deportista seleccionado. Pero y ¿dónde están nuestros líderes científicos, ingenieros, doctores, y literarios? Ya sé, ya sé, nos da pereza hablar de ellos porque pensamos que son aburridos y eso es para los ñoños. Las potencias económicas mundiales se preocupan por formar líderes en distintas disciplinas además del deporte. En Japón, por ejemplo, glorifican a sus mejores estudiantes y ganadores de concursos en conocimiento y talento científico colocando sus fotografías en espectaculares publicitarios localizados alrededor de toda la ciudad para que todos los reconozcan. De esta forma logran que los niños y jóvenes se pregunten, "¿y qué hizo él para aparecer ahí?" Ahí, justo ahí es donde nacen las grandes palabras: “Cuando sea grande, yo quiero ser como ellos". 

 

 

 




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