probusiness

POR Mario Reyna

El outsourcing es una práctica valiosa que evita a la empresa contingencias administrativas y fiscales, sin embargo, hay que tener cuidado en su utilización para evitar sanciones por parte de las autoridades.

Es entendible que muchas empresas y negocios buscan librarse de la contignencia administrativa y fiscal que implica tener contratados a una variedad de trabajadores.

En México, uno de los esquemas que más se ha utilizado desde años es el famoso “outsourcing” también llamado tercerización de empleo o subcontratación, el cual consiste, básicamente, en que los trabajadores que operan para la empresa “A” van a estar contratados para la empresa “B”, pero, la empresa “B” le prestará servicios de personal (los trabajadores) a la empresa “A”.

Como mencionaba, los beneficios del outsourcing son muy valiosos, ya que se trasladan las obligaciones fiscales, laborales y administrativas a una entidad distinta. Algunos ejemplos de estás obligaciones son: calcular salarios, declarar impuestos causados por trabajadores, aportar cuotas obrero-patronales de IMSS y aportaciones de INFONAVIT.

Empero, a pesar de sonar como una excelente opción para la contratación de tus trabajadores, existe un cúmulo de normas a las que hay que antender.

Por lo que te comparto las 3 reglas que considero de trasendencia para contratar un outsourcing por la vía legal:

Regla número 1: Contrata solamente si tu outsourcing se compromete a enviarte copia de toda la documentación.

A partir del 30 de noviembre de 2016, la ley hacendaria cambió. Estos cambios imponen nuevas obligaciones para los contratantes del outsourcing:

a) El que contrate outsourcing no podrá deducir el gasto, a menos que obtenga copia de los comprobantes fiscales por concepto de pago de salarios, copia de la declaración de impuestos de los trabajadores y comprobantes de pago de cuotas IMSS y aportaciones de INFONAVIT y demás requisitos de ley. El no hacerlo implica la prohibición de la deducción de ISR, so pena de infraccionar a la empresa.

b) En materia de IVA, la empresa que contrató al outsourcing tampoco podrá acreditar el IVA a menos que exhiba la declaración del pago mensual e identificar el pago de dicho IVA. Lo que quiere decir que deberás solicitarle a tu outsourcing copia simple de la declaración efecuada, de lo contrario no se podrá acreditar el IVA.

 

Regla número 2: Contrata solamente si tienes la certeza de no estar omitiendo el pago de contribuciones.

Esto resulta importantísimo, ya que según cifras del SAT, a mediados del 2016 existían alrededor de 71, 041 empresas que contrataban a sus trabajadores, de los cuales alrededor de 50 mil no presentaron su declaración, por lo que tenemos evidencia irrefutable de que el outsourcing puede servir a las empresas a evadir el pago de los impuestos correspondientes, por lo que si contratas outsourcing seguramente serás fiscalizado.

En ese sentido, el SAT emitió un criterio identificado como SAT 31/ISR, en el cual se estableció que el esquema de outsourcing es considerado como “práctica fiscal indebida” cuando:

1.- Se contrate con el objeto de prestar servicios idénticos o similares a los ya realizados por los trabajadores de la contratante, y con ello se logré evadir el pago de alguna contribución.

2.- Realice deducciones de ISR o acreditamiento de IVA sin contar con los comprobantes fiscales del outsourcing.

3.- Se aconseje, asesore o participe en cualquiera de las prácticas anteriores.

No olvidemos tampoco que la Ley Federal del Trabajo nos indica que de fallar en alguna de estás disposiciones, la empresa contratante del outsourcing se considerará como patrón de los trabajadores para efectos laborales, fiscales, administrativos y de seguridad social.

Regla número 3: Contrata solamente si la empresa outsourcing no está en la lista negra del SAT.

La “lista negra” o lista del artículo 69-B del Código Fiscal de la Federación es un padrón de contribuyentes que se publicada en medios oficiales periódicamente, y contiene a las personas físicas y morales que han emitido comprobantes fiscales por operaciones simuladas o fantasma.

Automáticamente, todas las facturas que haya emitido un contribuyente de lista negra pierden su efecto fiscal y ya no pueden ser utilizadas para deducir gastos o acreditar impuestos, por lo que es vital asegurarse que la empresa proveedora tenga calificación positiva en el cumplimiento de sus obligaciones.

Finalmente, el que nada debe nada teme, y si se solicita el outsourcing para cuestiones que no dependen de la gestión operativa de la empresa o si uso es justificado es totalmente válido y legal contratar dicho esquema, considerando las reglas que te comparto.

Por último, te menciono que la reforma a la Ley Federal del Trabajo impulsada por los Senadores del Grupo Parlamentario del PRI y que se espera que sea aprobada a finales del mes de febrero, contempla quitar todos estos candados al outsourcing, por lo que, de aprobarse, traería consigo una expansión del uso de este esquema.




NOTAS RELACIONADAS