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POR Paola Villarreal

¿Sales de casa siempre con el cargador del celular porque no puedes soportar quedarte sin batería? ¿Frenas tus actividades si te entra un mensaje? ¿Sientes que tu celular vibra pero no es así?

La llegada de los Smartphones ha sido algo muy bueno para todas las personas que queremos estar conectadas entre amigos, enterarnos de las noticias más recientes, buscar música online, etc. Ahora, en nuestro celular, podemos encontrar con tan solo un click toda la información que necesitamos, y utilizar las redes sociales de la manera en la que cada quién piensa, es la correcta.

Utilizarlo a diario, es escencial para muchos, ya que puede llegar a ser una herramienta de comunicación muy útil. La tecnología nos ha permitido agendar citas, buscar prospectos, revisar noticias, entre muchas acciones más, hasta tener una charla informar por aplicaciones como WhatssApp. Pero la pregunta aquí es: ¿Hasta cuando tener el celular siempre en manos, es una adicción?

La nomofobia (acrónimo inglés de no-mobile-phone phobia), es precisamente la adicción a no sentir tu celular y utilizarlo la gran mayoría del tiempo, inclusive hasta tener fobia o miedo de no sentirlo cerca. ¿Te identificas?

Al estar conectado 24 horas y poder accesar a cualquier sitio, red social o aplicación, es tentativo. La  hiperconectividad, los teléfonos inteligentes y ahora los relojes inteligentes, modificaron la vida y las relaciones de múltiples sociedades alrededor del mundo, dejando casi sin opción a quienes no estaban convencidos del cambio.

Existen diferentes tipos de conducta que podemos comenzar a aplicar para no ser adictos a nuestro smarthphone. ¡El cambio lo hacemos nosotros!

1.- Dile adiós en las mañanas: Te despiertas, apagas la alarma del celular, y seguido de eso, revisas tu WhatssApp, te llegan las notificaciones del día siguiente y te pones a revisar una por una. Así, te puede llevar desde 5 hasta 15 minutos en cama, solamente con el celular. Lo conveniente es comenzar a utilizar diferentes alternativas para despertar, como comprar un reloj de baterías, y de esta manera no tenemos que depender del celular para despertar, y terminar distrayendonos con él mismo.

2.- Desconecta tus cuentas: Primero, antes de empezar a borrar todo. ¿Qué es lo que más utilizas de tu celular? ¿El correo? ¿Las redes sociales? ¿YouTube? Una vez que identifiques, puedes optar por no borrar la aplicación, (ya que puede ser útil en un futuro), pero si cerrar sesión en las cuentas que más utilices. De esta manera, al querer ingresar, no estarás logged, y dejarás tu celular a un lado. 

3.- Menos WhatsApp... más productividad: WhatsApp es una aplicación de mensajería instantánea para teléfonos inteligentes, que envía y recibe mensajes mediante Internet. Se ha convertido en el canal de comunicación #1 de muchos. Pero, quizás, hemos confundido el estar conectados de vez en cuando con realmente depender de esta app todo el día. Sólo basta con pensar... ¿Realmente necesito estar en línea todo el día?, ¿Cuánto tiempo me consume estar en una charla por esta applicación? El día en el que lo dejas, (al menos por dia), tu productividad aumenta.

4.- Modo Avión: Una vez que programas tu celular para modo avión, te dejarán de llegar las notificaciones, correos, llamadas y todo lo que pueda ser distractorio. ¿Lo has intentado?

5.- Deja tu adicción al celular... ¡Usándolo!Hoy en día es muy común tener algún tipo de adicción a tu smartphone, por tal manera, se han desarrollado diferentes aplicaciones y hasta juguetes para dejarla.

Te recomendamos estas aplicaciones, entre muchas te pueden ayudar a dejarlo. 

  • Moment, una aplicación para iOS que rastrea cuánto utilizas tu iPhone o tu iPad cada día.
  • Checky, una aplicación similar a Moment que, en lugar de decirte cuánto tiempo pasas conectado, te da la información sobre cuántas veces has consultado el teléfono ese día y dónde.
  • Pause, es la applicación que te dice cuanto tiempo estás offline

La más importante; las ganas. ¡Tú puedes lograrlo! Sabemos la importancia que tiene para muchos sobre todo como herramienta de comunicación personal y de trabajo. Pero muchas veces lo utilizamos de más, en tiempos muertos que podemos aprovechar de otra manera. 




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