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POR PRO Magazine Staff

Hoy por hoy, gracias a Big Data, se puede acceder a diferentes herramientas que mejoran sustancialmente la capacidad de decisión de las compañías, a la vez que permite ofrecer productos más específicos...

Hoy por hoy, gracias a Big Data, se puede acceder a diferentes herramientas que mejoran sustancialmente la capacidad de decisión de las compañías, a la vez que permite ofrecer productos más específicos e hipersegmentados para cada cliente. Si no estás tomando decisiones basadas en datos en tu empresa, Netflix ofrece un buen ejemplo de por qué debes hacerlo. 

La hipercomercialización e hipersegmentación del cliente que se logra con una estrategia de Big Data permite a las empresas dar respuestas precisas a las nuevas demandas de consumo. A su vez, nos posibilita generar estrategias exitosas para retener a los existentes, maximizando beneficios y por ende, brindando un producto o servicio superior. Netflix ha exprimido al máximo su capacidad de Big Data para producir una serie que se adapte a las preferencias de su audiencia.

Netflix era sólo una empresa que alquilaba películas en formato de DVD por mail. Fue en el año 2009 cuando esta compañía tomó una decisión que le permitió dar un paso adelante en el mercado, al comenzar a usar un algoritmo para predecir los gustos de sus suscriptores. Esta decisión les permitió crecer de manera espectacular, siendo hoy por hoy una de las mejor posicionadas en la bolsa de Estados Unidos.

Usando datos del comportamiento de sus usuarios como los horarios en que ven ciertos contenidos, los dispositivos que usan y los tipos de búsquedas, los desarrolladores de Netflix construyen modelos que ayudan a predecir la “situación perfecta” en la que los usuarios reciben aquellos programas que disfrutan continuamente.

Otro método de analítica de datos es el etiquetado de las películas. Cuando un usuario califica muy alto a una película, el algoritmo de Netflix le sugiere un canal de recomendaciones personalizado en base a estas etiquetas o tags. Esta función es posible gracias a los taggers, un equipo de personas que visualizan horas y horas de videos y asignan etiquetas y categorías a todo lo que se va adquiriendo en el catálogo.

Este equipo de etiquetadores, además, se refuerza localmente contratando a personas en los territorios donde la compañía tiene previsto desembarcar, lo que garantiza una incorporación óptima de la cultura audiovisual del país a su algoritmo. Así, con todos estos datos, Netflix ha sido capaz de definir cerca de 80,000 nuevos "minigéneros", con base en un catálogo digital de cerca de 9,000 títulos.

En el recuento actual, Netflix tiene más de 80 millones de usuarios de streaming en todo el mundo. La combinación de estos factores, sumados a la popularidad de los thrillers políticos, parecían cerrar una fórmula perfecta para Netflix. Pero esto no terminaría aquí. Adoptaron además estrategias innovadoras de distribución como el estreno de todos los capítulos de una misma temporada en simultáneo.

Los datos que recoge Netflix sobre los hábitos de los usuarios no sólo le ha servido para personalizar las recomendaciones, sino también como base de modelos predictivos para una de sus jugadas más importantes: la generación de contenido. Al año 2015, la plataforma de streaming llevaba producidas 16 ficciones propias (entre series, películas, documentales y otros formatos), y tiene previsto producir un total de 31 series a lo largo de 2016.

 




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