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POR PROMAGAZINE

El 2017 está por terminar y nos queda analizar las consecuencias que el TLCAN, la FED y el Banco de México tendrán en el sector financiero.

Quizá parezca contraintuitivo, pero parece que el año 2017 ya terminó, al menos en el aspecto financiero. Lo anterior lo comento porque la mayoría de los sucesos que pudieran impactar el resto del año serán evaluados en magnitud por las afectaciones que tendrán hacia el 2018.

Con una agenda complicada, destacan las negociaciones de los presupuestos fiscales del 2018, tanto en EE.UU. como en México. Hay que recordar que Donald Trump realizó un sinnúmero de promesas de campaña entre los que resaltaron reformas al sector salud, financiero, tributario, así como proyectos ambiciosos de infraestructura. Ahora será el momento de cumplir con las expectativas o desilusionar a los inversionistas.

En un frente compartido, la meta es que terminen para diciembre las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLCAN) ente México, EE.UU. y Canadá, lo cual captará la atención de los inversionistas ante las repercusiones que pudieran tener en las economías de cada país. Por el momento se tiene poca información concreta de los acuerdos que se han realizado, sin embargo se esperan mayores detalles conforme avance el tiempo, lo que generaría cierta volatilidad en los mercados a la luz de la nueva información.

Por otro lado, están las decisiones de los bancos centrales como la Reserva Federal (FED) y el Banco de México. Para el caso de la FED, los miembros de la junta estarán atentos a los datos que se publiquen sobre la inflación, la cual ha venido disminuyendo en meses anteriores, generando que las expectativas de alzas de tasas de interés se posterguen hacia el 2018, además de que las modificaciones a la hoja de balance podrían anunciarse hacia finales de este año. De igual forma, Banxico estará atento a las lecturas de inflación la cual debería ir cediendo hacia finales del año y principios del 2018, lo cual marcará la pauta para los movimientos de política monetaria.

En el frente accionario, algunas corredurías ya están comenzando a sacar sus pronósticos para el IPyC 2018, así como los precios objetivo de las emisoras. Estas estimaciones se están realizando aun cuando faltan los resultados del 3T17 y 4T17 (es decir, la mitad del 2017). Es común que los analistas hagan sus estimaciones para el siguiente año una vez que se tienen los resultados del tercer trimestre de cada año, lo cual ocurre en los meses de octubre, y que se "afinen" o actualicen esos objetivos con la llegada de los reportes del cuarto trimestre.

Si bien, queda mucha información pendiente para este 2017, los inversionistas tienden a adelantarse a formar sus posiciones de cara a un siguiente año, intentando obtener la ventaja del tiempo y así poder encontrar mejores precios en aquellos activos que consideren más atractivos para un nuevo año, así como reduciendo posiciones en aquellos que pudieran presentar minusvalías.




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