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POR PRO Magazine Staff

Si vas a pasar buena parte de tu día en la oficina, asegúrate que su diseño sea el indicado para ti.

En el interiorismo cada espacio es analizado y diseñado para responder a la experiencia que se quiere vivir en él. Involucra la interacción entre las personas y su entorno, la manipulación del volumen espacial, así como el tratamiento superficial. Aunque existe una metodología a seguir para realizar una propuesta de diseño interior, no se puede generalizar en el tema al elaborar una propuesta. Sin embargo, sí podemos seguir ciertos consejos prácticos al momento de personalizar tu espacio interior, negocio u oficina.

Buen diseño y espacios funcionales

Una correcta propuesta de diseño debe realizar una reflexión consciente de lo que se quiere lograr en el espacio. Ésta debe compaginar tanto la belleza estética como su funcionalidad. Es absurdo que el proyecto final no tenga una solución espacial que tenga un correcto desempeño para el usuario final. Por lo cual, es de vital importancia siempre realizar una propuesta con las medidas específicas tanto del espacio como del mobiliario; una vez colocadas las piezas en su sitio, se deben de probar siempre los pasillos y diferentes composiciones en el ambiente.

La clave está en los colores

El color juega una parte muy importante en la vida cotidiana, de manera física y psicológica, influencian en las sensaciones y estados de ánimo. En el diseño interior, dependiendo del uso que se les dé y del contexto de aplicación, no solamente complementan un ambiente sino que pueden llegar a modificar visualmente las dimensiones aparentes del espacio, ofrecen la sensación de amplitud en un pequeño loca. Los colores neutros son una buena herramienta para trabajar la luz en el punto de venta. Se puede trabajar sobre blancos, grises o tonalidades de beige, si queremos conseguir un ambiente relajado y destacar la exposición de artículos.

Elección de los materiales correctos

Para ser considerado un exitoso concepto de diseño éste debe de tener calidad en el proyecto, en su manufactura y en la ejecución. De igual forma, ésta debe de ser buscada en los materiales propuestos tanto en el mobiliario, como en las superficies, acabados y pisos. Es trabajo del interiorista es realizar una selección de opciones que van de la de la mano con el presupuesto especificado. Siempre será mejor utilizar materiales naturales que puedan ser dejados “a la vista”, que no aparenten ser algo que no son. A la larga, durarán más, agregaran estilo al espacio y su envejecimiento complementará el diseño.

Detalles que añaden lujo

El lujo no es un tema que se ve ligado al presupuesto ni a si los elementos de éste son piezas a la medida. Más bien, éste se da cuando cada elemento, mueble o accesorio está bien pensado, complementa la decoración final y es funcional; volviéndolo perfecto para cualquier entorno del espacio. Serán estos últimos gestos los que elevarán la estética del proyecto.

POR ARQ. MARÍA XOSÉ ORTIZ




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