probusiness

POR PRO Magazine Staff

Los deportes han cumplido con una función de entretener y distraernos desde que hay evidencia de nuestra existencia. Desde el juego de pelota de los Mayas y los combates de Gladiadores en Roma hasta el...

Los deportes han cumplido con una función de entretener y distraernos desde que hay evidencia de nuestra existencia. Desde el juego de pelota de los Mayas y los combates de Gladiadores en Roma hasta el fútbol actual, la actividad deportiva ha sido una constante en nuestra civilización a pesar de nuestra evolución como tal. Sin embargo, el desarrollo de tecnología se ha permeado en diversas disciplinas, aunque a diferentes ritmos.

Uno de los primeros deportes en adoptar la tecnología fue el tenis, utilizando el llamado Hawkeye (para verificar si la pelota botó dentro o fuera de la línea) a partir del 2006. El jugador tiene derecho a hacer un challenge si cree que el umpire cometió un error, obviamente con un límite de veces que puede solicitarlo. Aunque la revisión la hace una computadora, ésta no es 100% precisa; tiene un margen de error de aprox. 5 milímetros, lo cual ha generado algunas críticas. Otro deporte pionero en ello fue el fútbol americano (NFL) a través de un sistema similar, en donde un equipo puede desafiar una decisión arbitral. Este sistema se implementó en 1999 y permite al cuerpo arbitral revisar la jugada con detenimiento para rechazar o validar la decisión.

Dos disciplinas que se caracterizan por ser tradicionales y “con aversión al cambio” son el fútbol y béisbol. Su significancia histórica en sus respectivos países de origen y a nivel mundial las convierte en lo que podríamos llamar “reliquias del deporte”, las cuales sólo se pueden tocar con guantes de algodón. Por lo mismo, ambas se han rezagado en la incorporación de la tecnología, pero en los últimos años ha sucedido lo inevitable. Las Ligas Mayores de Béisbol (MLB) implementaron un sistema similar al de la NFL en 2014, en donde el manager de cada equipo puede desafiar una decisión y tiene una segunda si su primer desafío es exitoso. Mientras tanto, la FIFA ha utilizado la tecnología Hawkeye desde el mundial de 2012 para validar si el balón cruzó la línea de meta. Recientemente, se anunció que habrá pruebas piloto en diferentes ligas a nivel mundial para extender el uso de la tecnología, permitiendo validar decisiones arbitrales sobre expulsiones, penaltis y goles.

El factor humano en la regulación de los deportes siempre ha sido causa de controversia. Algunos errores han quedado grabados en la historia (ej. “La Mano de Dios”), mientras que otros han quedado enterrados. Parece inevitable que poco a poco las diferentes disciplinas vayan adoptando en mayor medida la tecnología. Sin embargo, ¿hasta qué punto llegaremos? ¿Llegarán las computadoras a desplazar al árbitro/referee/umpire/etc.? ¿Qué es más importante, la precisión o el apego a las tradiciones? La respuesta, difícilmente, la conoceremos.

 

Artículo por: Werner Husemann




NOTAS RELACIONADAS