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POR PROMAGAZINE

Seguramente han escuchado sobre responsabilidad social en empresas. La responsabilidad social cubre un gran espectro de áreas y actividades que, a final de cuentas, se reducen en apoyo a la comunidad. Este...

Seguramente han escuchado sobre responsabilidad social en empresas. La responsabilidad social cubre un gran espectro de áreas y actividades que, a final de cuentas, se reducen en apoyo a la comunidad. Este apoyo puede ser en tema ambiental, educativo, político, entre otros rubros. En esta ocasión, no voy a ahondar sobre los tipos de actividades que las empresas desarrollan para ser socialmente responsables, sino la importancia y la manera de incorporar un programa, de cualquiera que sea su naturaleza, en la operación y cultura de una empresa.

Uno de los paradigmas actuales sobre llevar una operación socialmente responsable es que este tipo de apoyo solamente se puede hacer sólo cuando sobra capacidad o dinero, pero es totalmente equivocado. No le resto mérito a que se haga bajo estas condiciones, pero si se plantea de esta manera, no habrá capacidad o dinero de sobra para invertir en programas de responsabilidad social. Es algo como el ahorro: debe integrarse en la cultura de administración financiera personal, destinando un porcentaje fijo de la ganancia mensual al ahorro, y no sólo cuando sobre o se pueda.

Es por esto que la operación de una empresa debe incorporar un componente social desde el comienzo o en su defecto, lo más pronto posible. Una vez que se crea una cultura de responsabilidad social, lo más seguro es que se va a volver parte del DNA de la empresa. Esto involucrará cada vez más actividades con un impacto social en la operación. Cualquiera que sea la actividad que decidan hacer, se debe de comunicar a todas las personas que formen parte de la empresa para fomentar este tipo de cultura.

Incorporar la responsabilidad social en el DNA de la empresa es importante, simplemente porque es su deber. Las empresas existen en un entorno social y causan un efecto en su alrededor. Ese efecto debe ser positivo y contribuir a la mejora de las condiciones actuales. Esto en cambio traerá más beneficios a la empresa ya que su funcionamiento se hará cada vez más relevante en su entorno.

Un gran ejemplo de una compañía que no solamente incorporó una actividad de responsabilidad social, sino diseñó su modelo de negocio alrededor del apoyo social es TOMS, la cual por cada producto que se compre, entregará un par de zapatos a una persona que lo necesite. Esta empresa le da la oportunidad al público consumidor formar parte de esta dinámica de apoyo social.

Este es sólo un ejemplo del tipo de actividades de responsabilidad social, pero existen muchas otras ya que varían de una industria a otra, pero el factor común de estas actividades es que mejoren las condiciones actuales del entorno (además de generar empleo). Existen muchas maneras de contribuir a nuestra sociedad y cada empresario carga con este deber. Imagínense si todas las empresas incorporaran valores de responsabilidad social, ¿cómo estaría México?




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