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POR Victoria Rubio

Montar tu primer negocio, requiere de las agallas que todo buen explorador posee.

Por imposible que cueste creerlo, ser asalariado puede ser más sencillo de lo que resulta ser un emprendedor, ya que independientemente de si te disgusta lo que haces, no soportes a tu jefe o el salario que percibes te resulte insuficiente, la realidad es que al final de la quincena sabes que recibirás un sueldo, sin importar, en la mayoría de los casos, si la compañía o el dueño de la misma cuentan con fondos suficientes para pagarte.

Fue en el mes de noviembre de hace unos tres años, en época pre-navideña, justo cuando abundan los robos a mano armada, y se multiplican los accidentes viales, tuve la inquietud de probar ir de mi casa a mi lugar de trabajo, en una vía alterna a mi transporte habitual – el auto – y pensé: Hoy tengo ganas de ir en metro, ¿Por qué no? además, ¿Qué tan malo podría ser? me pregunté... Así pues, precise platicarles a mis amigos acerca de aquella determinación.

Como era de esperarse, se mostraron renuentes ante mi decisión, recuerdo que tacharme de “ocurrente”, fue uno de los adjetivos más bondadosos que utilizaron al describirme,  sin embargo a pesar de que sus opiniones no me favorecían en lo absoluto, la decisión había sido tomada, y en esa misma semana al siguiente día, yo viajaría en metro hacia mi lugar de trabajo.

Sin embargo, horas después de ese mismo día, una buena amiga, tras ver mi determinación, hizo de lado sus prejuicios y deicidio apoyarme pidiéndome un solo favor: permitirle facilitarme un poco mi viaje, así que ofreció llevarme a la estación de metro más cercana, eso le hacía sentir más tranquila, afirmaba. Durante el camino, me bombardeo de consejos prácticos acerca de las COSAS QUE DEBEN EVITARSE AL VIAJAR EN METRO. A continuación, algunos de los que recuerdo: 

  • No uses el celular en público.
  • Lleva tu mochila hacia el frente 
  • Camina rápido y segura (sin titubear), entre otros.

Así pues, con mi mochila al frente y una determinación bruta, empecé a andar hacia la entrada del metro. Recuerdo que al interior, la gente caminaba muy aprisa, resaltaban decenas de indicaciones para llegar a tal o cual lugar, mientras que yo, ensordecida por el vaivén de los vagones y el golpeteo de personas corriendo para alcanzarlos, angustiada pensaba: - ¿Qué estoy haciendo aquí? SI tengo mi carro, seguro y cómodo que aunque gaste mucha gasolina y el trafico este imposible, ¿Para que esforzarme más? Al final del día llegare a casa sin mayor dificultad…

Una historia muy similar sucede cuando queremos emprender. Al principio, nos sentimos entusiasmados y temerosos a la vez, desconocemos el camino, la gente con quien vayamos a topar y tememos a que nos puedan engañar. Además, es probable que las personas que te rodean tomen un poco de tiempo para entender tu cambio, así que prepárate para que te digan que estás loco o eres muy novedoso, ¿para qué batallas? - te dirán. Finalmente y sin tomarte demasiado tiempo para comenzar, haz como el reconocido aventurero Indiana Jones, y prepárate para tu travesía hacia el mundo del emprendimiento. Emprendedores exitosos tales como: Travis Kalanick o Tarry Page, fundadores de UberGoogle, coinciden en 5 consejos básicos a la hora de emprender:

  1. Aprende a vivir con incertidumbre
  2. Sigue tu pasión y no la dejes ir
  3. Aprende a Vender
  4. Protégete de lo inesperado
  5. Conviértete en un líder y no un jefe


¡Recuerda! De manera constante, las cosas cambian en un simple giro antes de que podamos acostumbrarnos a ellas sin embargo, cuando uno realmente quiere algo y camina hacia ello, el universo siempre conspira para conseguirlo.




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