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POR Fernando Bolaños

Hasta el momento no existe una fórmula mágica que nos convierta en Warren Buffett de la noche a la mañana, a pesar de esto, el esfuerzo vale la pena y paga con buenos rendimientos.

No hay forma de suavizarlo: para ser un experto en finanzas es necesario dedicación y mucho esfuerzo. Si quieres ser un PROfesional en el tema, primero que nada es necesario hablar de las herramientas que pueden ayudarte a realizar tu labor de una manera más eficiente. Aunque no es indispensable, estudiar administración, contabilidad, finanzas o economía puede reducir la curva de aprendizaje al adentrarse a los mercados financieros. Lo anterior se debe a que estas carreras ponen énfasis en los principales componentes que benefician o perjudican a diferentes entidades como gobiernos y empresas. También, se pueden estudiar cursos “rápidos” sintetizan la información elemental para la toma de decisiones al invertir.

Si al terminar una licenciatura en estas ramas se quiere profundizar en un enfoque bursátil, en lugar de uno corporativo, entonces se abren las puertas a un siguiente nivel de especialización. La Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles (AMIB) tiene varias certificaciones con diferentes enfoques, que permiten al aspirante a tener una introducción amplia de los mercados financieros. Éstas muchas veces son requeridas para ciertos puestos dentro del medio bursátil, pero si se está buscando algo más “optativo”, entonces existen muchas universidades que ofrecen una amplia gama de diplomados y maestrías que normalmente llevan por título “Mercados Financieros”. Lógicamente, dependiendo de la duración será el nivel de profundidad que se obtenga en el conocimiento.

Algunos pasos más adelante, hacia el olimpo de las finanzas, se encuentran otros estudios que definitivamente harán que se quemen las pestañas. Doctorados en finanzas, así como certificaciones a nivel internacional como la designación de Charter Financial Analyst (CFA) son grados de especialización que pueden requerir más de 2 años para su obtención y que pondrán a prueba no sólo tus conocimientos en finanzas, también tu habilidad de autoestudio, disciplina, fortaleza a la frustración y quizá un poco la cordura.

Estas son algunas de las herramientas formales que permiten adquirir cierta educación financiera y que facilitan el entendimiento de las finanzas, aunque no son las únicas ni indispensables. Existen diversos blogs financieros, tutoriales y páginas especializadas que permiten darle seguimiento a los distintos mercados y que proveen información que puede ser valiosa para la toma de decisiones en inversiones. Adicionalmente, otras cualidades como una buena memoria, sentido común, conocimientos de causa y efecto y atención al detalle, pueden ser útiles para ir puliendo los conocimientos adquiridos y que pueden ser trasladados a mejores decisiones de inversión.




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