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POR PRO Magazine Staff

Hace algunas semanas analizábamos la efectividad del tope salarial en la competitividad en la NFL (http://goo.gl/TdZ8qK). Resulta que, siendo la liga con reglas más estrictas en este tema dentro de los...

Hace algunas semanas analizábamos la efectividad del tope salarial en la competitividad en la NFL (http://goo.gl/TdZ8qK). Resulta que, siendo la liga con reglas más estrictas en este tema dentro de los Estados Unidos, sí ha logrado mantener cierto equilibrio entre los equipos. En la segunda parte de este análisis, analizaremos si, a través de una estrategia diferente, la MLB (béisbol) y NBA (básquetbol) han logrado lo mismo (o incluso han sido más efectivas).

Primero debemos entender las reglas que existen en ambas ligas. La MLB no tiene tope salarial, si no que existe una penalización (luxury tax) a los equipos que superen cierto límite. Desde el 2014 dicho límite ha permanecido en $189 millones de dólares, aunque probablemente aumente en los próximos años. A partir de que un equipo lo supera, debe pagar un porcentaje, el cual empieza en 17.5% para el equipo que rompió la barrera y llega hasta 50% a partir del cuarto año consecutivo haciéndolo. La mayoría de los pagos recibidos por la liga históricamente han sido hechos por los Yanquis, aunque los Dodgers (desde que los compró Magic Johnson y otros inversionistas) ya tienen una nómina más alta.

La NBA tiene un esquema un poco más complejo, pero similarmente a la MLB, no hay un límite forzoso. Los equipos pueden exceder el tope en varias situaciones, incluyendo al extenderle contrato a un jugador franquicia que lleve varios años jugando con ellos, contratar a novatos recién salidos del Draft, firmar a jugadores por el monto mínimo, entre algunos otros. Esto no sale gratis, pues al igual que en la MLB se debe pagar una penalización.

Lo que han logrado estos diferentes esquemas salariales es inflar las nóminas dentro de MLB y NBA, ambas con salarios promedio por arriba de $4 mdd, mientras que la NFL apenas supera los $2 mdd. Lo que también es cierto es que hay menos dispersión dentro de la NFL, lo que quiere decir que no hay tanta diferencia entre los que más ganan y los que menos.

Volviendo al tema de paridad en las ligas, resulta que, tomando en cuenta el porcentaje de partidos ganados en la última temporada completa por liga, MLB es la que, por mucho, mantiene mayor paridad, seguido por la NBA:

La tendencia es similar en años anteriores, lo cual confirma (junto con algunas otras medidas de dispersión) que la temporada regular en la NFL es la menos pareja. Sin embargo, la historia cambia cuando hablamos de postemporada. Desde el 2005, sólo ha habido 6 campeones diferentes en la NBA, mientras que han habido 7 en MLB y 9 en NFL. En ese mismo período de tiempo (11 temporadas), sólo 10 diferentes equipos de NBA han llegado a las finales, mientras que 13 equipos han llegado al Super Bowl e igualmente 13 han llegado a la Serie Mundial.

Aunque está claro qué liga, en su fase regular, tiene menor paridad, parece que en los playoffs la NFL se vuelve mucho más impredecible. Posiblemente esto se le pueda atribuir a que se juega un solo juego por ronda, mientras que en MLB y NBA hay series completas, donde el mejor equipo tiene mayor oportunidad de demostrar su jerarquía.

 
Artículo por: Werner Husemann

 

 




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